CARTA ABIERTA: EN EL DIA DEL MEDIO AMBIENTE

Estimados: gobernador, alcalde, concejales, concejalas, diputados, diputada.

En este día, en se conmemora el día Internacional del Medio Ambiente, queremos reafirmar nuestro compromiso por el Medio Ambiente, enfrentar el cambio climático de forma local y comunitaria y seguir creando redes. Lamentablemente esta fecha nos nuestra en medio de ataques injustos, nos vandalizaron murales ambientalistas realizados el año 2017 y después nos negaron el agua para regar huertos que hemos creado y cuidado, desde el año 2013, y un micro basural recuperado y cuidado desde el año 2022, pero  estos ataques, nos hacen más fuerte y seguiremos adelante, hemos respetado todos los conductos regulares, pero no hemos sido escuchados en Maipú.

Reiteramos que el proceso de Ecobarrio, que comenzamos el año 2006, ha sido replicado, en varias comunas y regiones y somos parte de la red Transition Twon, con más de 100 comunidades de todo el Mundo.

Esperamos de su apoyo, para terminar con estas injusticias, y nos ponemos a vuestra disposición, para acogerlos en nuestro Ecobarrio y para replicar esta experiencia en otros barrios de Maipú y del Distrito.

Adjuntamos afiche, del día del medio ambiente y de algunas de la múltiples actividades realizadas este año, entre ellas,  la visita  de Mattia Boscaino, investigador de la Universidad de Birmingham, Inglaterra.

Atte.

 

Ricardo Acuña Acuña, presidente

Edita Moreno González, tesorera

Luis Márquez Valdivia, secretario.

 

Centro de Difusión Social, Ecobarrios

Maipú, Chile.




Premio Nacional de Derechos Humanos 2026: INDH extiende la presentación de postulaciones hasta el 25 de mayo

Esta convocatoria está dirigida a personas, organizaciones e instituciones para que presenten candidaturas a la octava versión del Premio Nacional de Derechos Humanos.

El Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) extendió las postulaciones de la octava versión del Premio Nacional de Derechos Humanos hasta el próximo lunes 25 de mayo a las 17 horas. La iniciativa organizada por el INDH busca reconocer a una persona con una destacada trayectoria y contribución a la promoción, defensa y exigibilidad de los derechos humanos en Chile.

 

 

El Premio Nacional de Derechos Humanos se otorga cada dos años y cuenta con el mismo rango institucional que el resto de galardones de esta naturaleza entregados en el país. Busca destacar y visibilizar la trayectoria y aporte sobresaliente en la defensa de los derechos humanos, en su sentido más amplio.

 

 

 

¿Cómo postular?

 

 

Las postulaciones y antecedentes deben ser presentados por terceros (organizaciones, instituciones o personas naturales). Estas deben cumplir con las bases que rigen la convocatoria. El Consejo del INDH deliberará en base a los antecedentes en calidad de jurado, conforme a lo que determina la Ley N° 24.405.

 

 

Como forma de facilitar la presentación de candidaturas, el INDH ha dispuesto un formulario online, disponible en el sitio web. De igual manera, las candidaturas podrán ser presentadas en formato impreso en todas las sedes del instituto a lo largo del país. (Ver direcciones de las sedes regionales aquí).

 

 

El Premio Nacional de Derechos Humanos es de carácter participativo, por lo tanto, la articulación y generación de apoyos es fundamental. La iniciativa no considera autonominaciones y corresponde a un reconocimiento sólo a personas vivas, no admite reconocimientos póstumos.

 

 

Conforme a lo establecido por la Ley N° 19.169 sobre premios nacionales en Chile, la persona galardonada este 2026 obtendrá un diploma de reconocimiento junto con una suma única de dinero y una pensión vitalicia.

 

 

Cualquier consulta al respecto se debe dirigir al correo electrónico premionacional@indh.cl.

 

 

 

Premios Nacionales de Derechos Humanos

 

 

En sus siete versiones anteriores, el premio se otorgó a distinguidas defensoras y defensores de derechos humanos. En 2011 fue reconocida Viviana Diaz Caro, por su incansable labor durante la dictadura y posterior a ésta. En 2014 se le entregó a María Soledad Cisternas, por su destacado trabajo en pos de los derechos de las personas en situación de discapacidad. En 2016 fue otorgado al sacerdote jesuita José Aldunate Lyon, por su dedicación a la defensa de los derechos humanos durante la dictadura, así como su permanente compromiso con la defensa y promoción de los derechos económicos, sociales y culturales.

 

 

En 2018 lo recibió la reconocida abogada Fabiola Letelier del Solar, por su trabajo en materia de verdad, justicia y reparación a las víctimas de la dictadura; en 2020, en tanto, lo recibió el abogado Roberto Garretón Merino, incansable defensor de personas perseguidas por la dictadura. En 2022, fue galardonada Elizabeth Andrade Huaringa, defensora del derecho a la vivienda en la Región de Antofagasta. Y, por último, en 2024 fue otorgado al secretario ejecutivo de la Fundación de Ayuda Social de las Iglesias Cristianas (FASIC), Claudio González Urbina, por su aporte en el ámbito de la verdad, justicia, reparación y acompañamiento a las víctimas de la dictadura.

 

 

Enlaces para la convocatoria:

 

 

 

  • Descargar las bases del Premio Nacional de Derechos Humanos 2026
  • Formulario para presentar una candidatura en línea
  • Descargar formulario para presentar una candidatura en formato físico
  • Descargar declaración sobre inhabilidades
  • Descargar formato de recolección de firmas de apoyo
  • Descargar Ley 20.405 que crea el Premio Nacional de Derechos Humanos
  • Descargar Ley 19.169 sobre otorgamiento de premios nacionales en Chile
  • Descargar Reglamento Premio Nacional de Derechos Humanos
  • Descargar Resolución que Aprueba Bases para la Presentación de Postulaciones al Premio Nacional de Derechos Humanos 2026.

 

 

 

 

 

Saludos cordiales

 

Instituto Nacional de Derechos Humanos




Chile no puede seguir mirando al espacio desde la galería

En FIDAE 2026 conversamos sobre la formación de astronautas chilenos, y de ahí salió una convicción común: impulsar un programa aeroespacial se parece mucho a cualquier proyecto transformador serio. Chile, si quiere dar un salto real, tiene que asumir ese desafío con ambición y con método.

El desarrollo espacial es una apuesta estratégica. Implica reducir dependencia tecnológica, generar conocimiento, formar talento y abrir nuevas oportunidades para el desarrollo científico y productivo del país, con impactos reales en áreas como el monitoreo ambiental, la gestión de desastres y la planificación territorial.

Chile ya ha dado pasos relevantes con el Sistema Nacional Satelital y el Centro Espacial Nacional en Cerrillos, iniciativas que articulan al Estado, la academia y la Fuerza Aérea en torno al desarrollo de capacidades tecnológicas propias. Esto permite avanzar desde la observación hacia la construcción de una base institucional y técnica.

Sin embargo, la infraestructura no basta. Un programa espacial requiere continuidad, formación y colaboración. Es clave impulsar vocaciones en STEM, generar oportunidades para científicos e ingenieros y consolidar instituciones que trabajen de forma coordinada. Sin capital humano, no hay desarrollo sostenible.

En ese sentido, FIDAE 2026 dejó señales alentadoras. La Dirección Espacial de la FACH anunció un convenio con la Universidad La Sapienza de Roma para fortalecer el Programa Espacial Nacional en diseño, integración y proyección de sistemas espaciales, además de la formación de talento nacional. También se presentó Atacama Space, fondo internacional para financiar proyectos espaciales chilenos que comenzará a materializarse desde octubre en el Centro Espacial Nacional. A eso se suma la creación de un Consorcio Espacial Nacional, impulsado por la academia, actores privados nacionales e internacionales, con la gestión de la Asociación Chilena del Espacio y el patrocinio del Minciencia y la Fuerza Aérea de Chile.

Si convergen infraestructura, cooperación internacional, financiamiento y talento, el desarrollo espacial deja de ser algo abstracto y comienza a tomar forma como política pública e industria. Chile puede integrarse de a poco a esta nueva economía, pero requiere una decisión clara: dejar de observar desde fuera y asumir un rol activo.

Hoy existe la posibilidad concreta de que una chilena llegue a la Estación Espacial Internacional, y eso no representa solo una meta personal, sino también una señal relevante de los avances que Chile empieza a mostrar en materia aeroespacial. Nos ilusiona, pero debe ir acompañado de un proyecto integral de país, con formación, desarrollo tecnológico e inversión de largo plazo. La pregunta es: ¿estará Chile a la altura de quienes ya están abriendo ese camino?

Chile no puede seguir mirando al espacio desde la galería. Debe involucrarse, construir y participar. Porque el futuro aeroespacial no se espera: se prepara.

Firmantes:

Daniel Daccarett, Cofundador de Emprende Tu Mente.
Matilde Gaete, Estudiante de Ingeniería Física de la Pontificia Universidad Católica de Chile y seleccionada por el Programa del International Institute for Astronautical Sciences (IIAS) de Florida, Estados Unidos.
Klaus von Storch, Oficial retirado de la Fuerza Aérea de Chile y excandidato a astronauta.




El 70% de las trabajadoras y trabajadores gana menos de $800 mil líquidos y la mitad recibe $600 mil o menos

La investigación basada en los datos de la última encuesta CASEN reveló que, pese al crecimiento económico de los últimos años, los bajos salarios siguen siendo una realidad transversal. Además, el estudio reveló que casi 2 de cada 3 trabajadores y trabajadoras no podrían sacar a una familia promedio de tres personas de la pobreza. En hogares de cuatro personas que arriendan, el 72,2% de las personas ocupadas no alcanza con su salario a superar la línea de pobreza familiar.

(Santiago, abril 2026) El más reciente estudio de Fundación SOL “Los bajos salarios de Chile: Un análisis de la Encuesta CASEN (2024)”, revela una situación crítica en torno al valor de la fuerza de trabajo en Chile. De acuerdo con el estudio, el 50% de las y los trabajadores gana $600.000 líquidos o menos, el 65,1% gana menos de $750.001 líquidos; y sólo el 20,5% gana más de $1 millón líquido.

Gonzalo Durán, investigador de Fundación SOL y académico de la Universidad de Chile, afirmó que “en países con altos niveles de desigualdad, como Chile, el promedio no es un valor representativo. El ingreso laboral promedio mensual alcanza los $857.333 líquidos, pero la mediana se ubica en los $600.000 líquidos, es decir, equivale solo a un 70% del ingreso promedio. Esta distancia muestra cómo los salarios más altos elevan el promedio, sin reflejar la situación de la mayoría de las personas ocupadas”.

Lo anteriormente planteado se puede ejemplificar con el caso de las mujeres. Mientras el 50% de los hombres gana $600.000 líquidos, la mitad de las mujeres solo alcanzan $510.000 líquidos. Además, el 70% de las trabajadoras gana menos de $780.000 líquidos.

La situación de los bajos salarios en Chile es una realidad material que exige atención urgente. En ese contexto, Marco Kremerman, investigador de Fundación SOL y coautor del estudio, señala que se hace necesaria una reflexión desde un punto de vista de economía política, ya que quienes viven de la venta de su fuerza de trabajo no gozan ampliamente de los frutos que generan con su esfuerzo cotidiano.

“Uno de los datos más relevantes y preocupantes es que, actualmente, casi 2 de cada 3 trabajadores y trabajadoras no podrían sacar a una familia promedio de tres personas de la pobreza. En hogares de cuatro personas que arriendan, el 72,2% de las personas ocupadas no alcanza con su salario a superar la línea de pobreza familiar”.

En el siguiente cuadro se observan los ingresos que obtienen los trabajadores y trabajadoras por su ocupación principal, distribuidos en tramos de ingresos líquidos. Se presenta el tamaño relativo de cada segmento, así como el porcentaje acumulado de personas que perciben ingresos hasta el correspondiente límite superior de cada tramo.

 

 

La investigación presenta, además, una visión comparada según categoría ocupacional, donde se concluyó que los salarios más bajos se encuentran en el  Servicio Doméstico y el trabajo por Cuenta Propia, en los que la mediana llega a $380.000 líquidos y $400.000 respectivamente.

Al analizar los salarios según tamaño de empresa, se concluyó que la mediana en las empresas que tienen entre 10 y 49 trabajadores y trabajadoras es solo $200.000 más baja que aquella que se observa en las grandes empresas. Así, mientras el 50% de las personas asalariadas en el primer tipo de compañía gana menos de $600.000 líquidos, en las empresas de más de 200 trabajadoras/es la mediana alcanza solo $800.000 líquidos.

Adicionalmente, se observa que entre las personas asalariadas del sector privado el 70% gana menos de $800 mil líquidos. Incluso en las grandes empresas, aquellas con 200 o más trabajadores/as, solo el 30% gana más de $1,2 millones líquidos. Es decir, a pesar de las variaciones según categoría y tamaño de empresa, el problema de los bajos salarios en Chile es una realidad transversal.

Salarios al límite en regiones

El estudio evidenció importantes desigualdades territoriales, mientras el 50% de los trabajadores y trabajadoras de las regiones de Antofagasta y Magallanes ganan menos de $700 mil líquidos, en las regiones del Maule, Ñuble, La Araucanía y Los Ríos la mediana es de sólo $500.000.

En 7 regiones, Arica y Parinacota, Libertador Bdo. O’Higgins, Maule, Ñuble, Araucanía, Los Ríos y Los Lagos, se puede observar un atraso salarial más profundo, ya que el 70% de las personas ocupadas percibe $750.000 líquidos o menos.

En la siguiente tabla, es posible observar lo que ganan el 50% de los trabajadores (mediana) o menos, el 70% de los trabajadores o menos (percentil 70), y el promedio.

 

 

Por otro lado, al analizar los salarios según rama de actividad económica, se observa un considerable atraso salarial en el Comercio, principal fuerza asalariada del mercado, así como también en la Agricultura, Industria y algunas actividades de servicios.

Kremerman señaló que “en el sector Comercio, el 70% gana menos de $600 mil líquidos. Además, las diferencias entre sectores son evidentes: mientras la mitad de los trabajadores y trabajadoras de la Minería gana menos de $1 millón líquidos, en la Agricultura y el Comercio, la mediana no supera los $500.000 líquidos”.

Por último, el informe identifica tres mecanismos de formación de salarios que en Chile se mantienen como vías secundarias y que impactan en los bajos salarios: El salario mínimo, cabe mencionar se ha reconocido el efecto faro del salario mínimo, es decir, un bajo nivel en el salario mínimo induce a bajos niveles en el resto de la estructura salarial. Otra vía es el Reajuste del sector público, en donde también se puede apreciar el efecto faro en la interacción entre el sector público y privado. Y por último, la negociación colectiva por sector o rama de producción. Respecto a este último factor, Durán señaló “La negociación por rama provoca efectos distributivos agregados. Así, el impacto en los salarios no es acotado a un grupo minoritario, sino que tiene un alcance mayor, sobre una parte significativa de la grilla salarial total de un país. En estos modelos se ataca la desigualdad de ingresos en el punto donde se produce la riqueza”.

Fundación SOL




Competitividad, productividad y empleo. El desafío de la capacitación laboral este 1 de mayo

Sr. Director

59 de cada 100 trabajadores en el mundo tendrán que actualizar sus competencias antes de 2030. La cifra es del Foro Económico Mundial y debiera quitarnos el sueño. En Chile, 2,3 millones de personas enfrentan riesgo de automatización y 750 mil están en riesgo muy alto de ser reemplazadas. A eso nos enfrentamos este 1 de mayo.

Por otro lado, está la agenda pro-inversión que, de concretar las expectativas, supondrá un fuerte aumento en la demanda de trabajadores calificados. Solo la construcción proyecta 90 mil nuevos empleos al 2027, y la minería más de 37 mil al 2034. No podemos improvisar. Por eso la discusión sobre la franquicia tributaria, contenida en el Proyecto de Ley para la Reconstrucción Nacional, merece una mirada crítica, pero también responsable.

 

Empecemos por reconocer lo evidente: el instrumento data de 1976 y tiene problemas reales para responder a las necesidades actuales. Cerca del 90% del beneficio lo capturan las grandes empresas, mientras las micro y pequeñas —que concentran el 50% del empleo formal— acceden de manera marginal. Las evaluaciones de la Comisión Larrañaga, la CNEP y Dipres no han encontrado efectos significativos en empleo ni salarios.  Y si bien la necesidad de refundar el instrumento es evidente, su eliminación pura abre un vacío institucional cuyo costo es mayor que el ahorro que la motiva.

 

La salida es modernizar con inteligencia. Mirando la experiencia de las principales economías OCDE surgen cinco patrones claros para guiar el diseño: subsidio diferenciado según tamaño de empresa, cuenta personal portable que acompañe al trabajador durante su vida laboral, certificación obligatoria con sello de pertinencia, gobernanza tripartita y evaluación de impacto basada en evidencia.

 

Este 1 de mayo, pongamos al trabajador en el centro de las prioridades. La diferencia entre eliminar y refundar la franquicia es la diferencia entre un ahorro fiscal de corto plazo y un legado de modernización del capital humano de Chile. No es una decisión técnica. Es una decisión de país.

José Esteban Garay,

gerente general del OTIC de la CChC




Puertas adentro cuesta más

Señor Director:

Que el Banco Central haya decidido mantener la tasa no sorprende. Lo que sí preocupa es lo que hay detrás, una economía con poco margen para anticiparse y absorber shocks, sobre todo de cara a las pymes.
En las últimas semanas volvió el patrón. Se eleva la incertidumbre, suben los costos, se tensiona el tipo de cambio y reaparecen presiones inflacionarias. Y ¿cuál es la respuesta? esperar.
La agenda de Reconstrucción es una señal positiva, pero insuficiente frente a fragilidades más profundas como la dependencia energética, la alta sensibilidad externa y una inflación que no termina de ceder.
Mientras eso no cambie, sostener la operación, puertas adentro, seguirá siendo cada vez más difícil.

Hans Huber
Risk & Portfolio Associate de Xepelin Chile




Microorganismos del desierto de Atacama podrían ayudar a detectar vida en otros planetas

Estudio liderado en Chile por investigadoras del CATA analiza gases producidos por una bacteria extremófila del norte de Chile y su posible detectabilidad en atmósferas de exoplanetas similares a la Tierra primitiva.

Los microorganismos que habitan algunos de los ambientes más extremos del planeta podrían entregar pistas clave para la búsqueda de vida fuera del Sistema Solar. Un nuevo estudio realizado en Chile explora cómo los gases producidos por bacterias que viven en salares del desierto de Atacama podrían generar señales detectables en las atmósferas de exoplanetas.

La iniciativa es liderada por Valeska Molina, Investigadora Adscrita del Centro de Astrofísica y Tecnologías Afines – CATA (Centro Basal de ANID) y doctoranda de la Universidad de Atacama (UDA) en colaboración con las científicas Bárbara Rojas-Ayala, Investigadora Asociada del CATA y académica de la Universidad de Tarapacá (UTA) y Cristina Dorador, Investigadora Adscrita del CATA e integrante del Departamento de Biotecnología de la Universidad de Antofagasta (UA).

La investigación se centró en la bacteria Roseovarius sp., aislada en el Salar de Llamara en el desierto de Atacama, un ambiente hipersalino del norte de Chile considerado un análogo natural de condiciones que pudieron haber existido en la Tierra primitiva e incluso en otros mundos. A partir del estudio de su metabolismo y de los gases que produce, el equipo analizó si estas moléculas podrían detectarse a escala planetaria mediante observaciones astronómicas.

“Lo más relevante de esta investigación es que conecta directamente el estudio de microorganismos extremófilos del desierto de Atacama con la búsqueda de vida en otros planetas”, explica Valeska Molina, investigadora adscrita del CATA y doctoranda de la Universidad de Atacama, quien lidera el trabajo. “Analizamos los gases producidos por la bacteria Roseovarius y sus firmas espectrales utilizando espectroscopía Raman e infrarroja, y luego comparamos estas señales con modelos de atmósferas planetarias análogas a la Tierra primitiva”, agrega.

De esta forma, el estudio muestra cómo procesos biológicos microscópicos, como el metabolismo de bacterias extremófilas, podrían generar señales químicas detectables desde enormes distancias. Esto resulta clave para la astrobiología, disciplina que busca identificar posibles biofirmas o indicios de vida en otros planetas.

De los microorganismos a los exoplanetas

La conexión entre microbiología y astronomía se establece a través de los gases que producen los organismos vivos. En la Tierra, muchas moléculas presentes en la atmósfera tienen origen biológico y reflejan procesos metabólicos que ocurren a escala microscópica.

“En la atmósfera actual de la Tierra podemos detectar biofirmas claras, como el oxígeno y el ozono producidos por la fotosíntesis, así como otros gases de origen biológico, como, por ejemplo, metano, óxido nitroso o dimetil sulfuro (fitoplancton marino) que reflejan distintos metabolismos microbianos”, explica Bárbara Rojas-Ayala. “Estos compuestos evidencian cómo la vida puede modificar la composición atmosférica de un planeta”, complementa la investigadora del CATA.

En este estudio, el equipo midió las señales espectrales de gases producidos por la bacteria Roseovarius sp., especialmente monóxido de carbono (CO) y dióxido de carbono (CO₂), para luego compararlas con modelos teóricos de atmósferas planetarias similares a las que pudo tener la Tierra en sus primeras etapas.

Estas simulaciones permiten evaluar si esas moléculas podrían detectarse en observaciones de exoplanetas utilizando telescopios como el James Webb Space Telescope (JWST) o futuros instrumentos de la próxima generación de telescopios extremadamente grandes.

El interés por este tipo de microorganismos se relaciona con la historia temprana de la vida en la Tierra. La bacteria estudiada posee enzimas clave asociadas a metabolismos muy antiguos basados en el carbono, que podrían haber estado presentes en los primeros ecosistemas del planeta.

“Elegimos estudiar Roseovarius sp. porque es una bacteria presente en ambientes extremos como los salares del desierto de Atacama, uno de los lugares más hostiles del planeta. Estos ambientes se consideran análogos naturales de condiciones que podrían existir en otros mundos”, enfatiza Molina.

Según explica Cristina Dorador “esta bacteria realiza fotosíntesis anoxigénica (sin producción de oxígeno) que es anterior a las actuales cianobacterias y era común en tapetes microbianos de la Tierra primitiva”.

Este tipo de metabolismos primitivos resulta especialmente relevante al estudiar exoplanetas, ya que muchos de ellos podrían tener atmósferas muy distintas a la de la Tierra actual.

“Muchos de los exoplanetas potencialmente habitables que conocemos probablemente no se parezcan a la Tierra moderna, por lo que sus biofirmas atmosféricas también podrían ser distintas a las que dominan hoy en nuestro planeta”, señala Rojas-Ayala.

El valor de los ambientes extremos

Los resultados también destacan el valor científico de los ecosistemas extremos del norte de Chile, donde sobreviven microorganismos capaces de adaptarse a condiciones de alta salinidad, radiación y escasez de agua.

Estos ambientes permiten estudiar metabolismos microbianos que podrían ser comunes en otros mundos. “Los extremófilos amplían nuestra comprensión de qué tipos de vida pueden existir y en qué condiciones”, afirma Valeska Molina. “Esto permite refinar, o incluso desafiar, algunas ideas actuales sobre qué señales químicas podrían indicar vida en otros planetas”.

Para Cristina Dorador, además, estos ecosistemas representan un patrimonio natural que debe ser protegido. “Estos ambientes están cada vez más amenazados, por lo que es fundamental avanzar hacia la protección de ambientes análogos a la Tierra primitiva que aún existen”, enfatiza la investigadora.

El equipo planea ampliar este enfoque en futuras investigaciones, incorporando otros microorganismos extremófilos y analizando una mayor diversidad de gases metabólicos que podrían actuar como biofirmas, así como perfeccionar los modelos atmosféricos para considerar distintos tipos de planetas y estrellas.

“Buscaremos mejorar estos modelos incorporando la relación estrella-planeta, ya que no es lo mismo una atmósfera irradiada por una estrella como el Sol que por una enana roja, mucho más pequeña, fría y activa. Ese entorno estelar influye directamente en la química atmosférica, en la acumulación de gases y en la detectabilidad de posibles biofirmas”, explica Bárbara Rojas-Ayala.

“Uno de los objetivos es estimar cuántos tránsitos planetarios serían necesarios para detectar estas biofirmas en las atmósferas de exoplanetas rocosos utilizando instrumentos actuales y futuros. El objetivo final es seguir acercándonos a una pregunta que mueve a toda la astrobiología: ¿cómo reconocer señales de vida cuando observamos otros mundos?”, concluye Valeska Molina.

Microorganismos del desierto de Atacama podrían ayudar a detectar vida en otros planetas

Estudio liderado en Chile por investigadoras del CATA analiza gases producidos por una bacteria extremófila del norte de Chile y su posible detectabilidad en atmósferas de exoplanetas similares a la Tierra primitiva.

Los microorganismos que habitan algunos de los ambientes más extremos del planeta podrían entregar pistas clave para la búsqueda de vida fuera del Sistema Solar. Un nuevo estudio realizado en Chile explora cómo los gases producidos por bacterias que viven en salares del desierto de Atacama podrían generar señales detectables en las atmósferas de exoplanetas.

La iniciativa es liderada por Valeska Molina, Investigadora Adscrita del Centro de Astrofísica y Tecnologías Afines – CATA (Centro Basal de ANID) y doctoranda de la Universidad de Atacama (UDA) en colaboración con las científicas Bárbara Rojas-Ayala, Investigadora Asociada del CATA y académica de la Universidad de Tarapacá (UTA) y Cristina Dorador, Investigadora Adscrita del CATA e integrante del Departamento de Biotecnología de la Universidad de Antofagasta (UA).

La investigación se centró en la bacteria Roseovarius sp., aislada en el Salar de Llamara en el desierto de Atacama, un ambiente hipersalino del norte de Chile considerado un análogo natural de condiciones que pudieron haber existido en la Tierra primitiva e incluso en otros mundos. A partir del estudio de su metabolismo y de los gases que produce, el equipo analizó si estas moléculas podrían detectarse a escala planetaria mediante observaciones astronómicas.

“Lo más relevante de esta investigación es que conecta directamente el estudio de microorganismos extremófilos del desierto de Atacama con la búsqueda de vida en otros planetas”, explica Valeska Molina, investigadora adscrita del CATA y doctoranda de la Universidad de Atacama, quien lidera el trabajo. “Analizamos los gases producidos por la bacteria Roseovarius y sus firmas espectrales utilizando espectroscopía Raman e infrarroja, y luego comparamos estas señales con modelos de atmósferas planetarias análogas a la Tierra primitiva”, agrega.

De esta forma, el estudio muestra cómo procesos biológicos microscópicos, como el metabolismo de bacterias extremófilas, podrían generar señales químicas detectables desde enormes distancias. Esto resulta clave para la astrobiología, disciplina que busca identificar posibles biofirmas o indicios de vida en otros planetas.

De los microorganismos a los exoplanetas

La conexión entre microbiología y astronomía se establece a través de los gases que producen los organismos vivos. En la Tierra, muchas moléculas presentes en la atmósfera tienen origen biológico y reflejan procesos metabólicos que ocurren a escala microscópica.

“En la atmósfera actual de la Tierra podemos detectar biofirmas claras, como el oxígeno y el ozono producidos por la fotosíntesis, así como otros gases de origen biológico, como, por ejemplo, metano, óxido nitroso o dimetil sulfuro (fitoplancton marino) que reflejan distintos metabolismos microbianos”, explica Bárbara Rojas-Ayala. “Estos compuestos evidencian cómo la vida puede modificar la composición atmosférica de un planeta”, complementa la investigadora del CATA.

En este estudio, el equipo midió las señales espectrales de gases producidos por la bacteria Roseovarius sp., especialmente monóxido de carbono (CO) y dióxido de carbono (CO₂), para luego compararlas con modelos teóricos de atmósferas planetarias similares a las que pudo tener la Tierra en sus primeras etapas.

Estas simulaciones permiten evaluar si esas moléculas podrían detectarse en observaciones de exoplanetas utilizando telescopios como el James Webb Space Telescope (JWST) o futuros instrumentos de la próxima generación de telescopios extremadamente grandes.

El interés por este tipo de microorganismos se relaciona con la historia temprana de la vida en la Tierra. La bacteria estudiada posee enzimas clave asociadas a metabolismos muy antiguos basados en el carbono, que podrían haber estado presentes en los primeros ecosistemas del planeta.

“Elegimos estudiar Roseovarius sp. porque es una bacteria presente en ambientes extremos como los salares del desierto de Atacama, uno de los lugares más hostiles del planeta. Estos ambientes se consideran análogos naturales de condiciones que podrían existir en otros mundos”, enfatiza Molina.

Según explica Cristina Dorador “esta bacteria realiza fotosíntesis anoxigénica (sin producción de oxígeno) que es anterior a las actuales cianobacterias y era común en tapetes microbianos de la Tierra primitiva”.

Este tipo de metabolismos primitivos resulta especialmente relevante al estudiar exoplanetas, ya que muchos de ellos podrían tener atmósferas muy distintas a la de la Tierra actual.

“Muchos de los exoplanetas potencialmente habitables que conocemos probablemente no se parezcan a la Tierra moderna, por lo que sus biofirmas atmosféricas también podrían ser distintas a las que dominan hoy en nuestro planeta”, señala Rojas-Ayala.

El valor de los ambientes extremos

Los resultados también destacan el valor científico de los ecosistemas extremos del norte de Chile, donde sobreviven microorganismos capaces de adaptarse a condiciones de alta salinidad, radiación y escasez de agua.

Estos ambientes permiten estudiar metabolismos microbianos que podrían ser comunes en otros mundos. “Los extremófilos amplían nuestra comprensión de qué tipos de vida pueden existir y en qué condiciones”, afirma Valeska Molina. “Esto permite refinar, o incluso desafiar, algunas ideas actuales sobre qué señales químicas podrían indicar vida en otros planetas”.

Para Cristina Dorador, además, estos ecosistemas representan un patrimonio natural que debe ser protegido. “Estos ambientes están cada vez más amenazados, por lo que es fundamental avanzar hacia la protección de ambientes análogos a la Tierra primitiva que aún existen”, enfatiza la investigadora.

El equipo planea ampliar este enfoque en futuras investigaciones, incorporando otros microorganismos extremófilos y analizando una mayor diversidad de gases metabólicos que podrían actuar como biofirmas, así como perfeccionar los modelos atmosféricos para considerar distintos tipos de planetas y estrellas.

“Buscaremos mejorar estos modelos incorporando la relación estrella-planeta, ya que no es lo mismo una atmósfera irradiada por una estrella como el Sol que por una enana roja, mucho más pequeña, fría y activa. Ese entorno estelar influye directamente en la química atmosférica, en la acumulación de gases y en la detectabilidad de posibles biofirmas”, explica Bárbara Rojas-Ayala.

“Uno de los objetivos es estimar cuántos tránsitos planetarios serían necesarios para detectar estas biofirmas en las atmósferas de exoplanetas rocosos utilizando instrumentos actuales y futuros. El objetivo final es seguir acercándonos a una pregunta que mueve a toda la astrobiología: ¿cómo reconocer señales de vida cuando observamos otros mundos?”, concluye Valeska Molina.

 

Centro de Astrofísica y Tecnologías Afines (CATA)




MES DE LA MUJER:LEYES QUE LAS FAVORECEN

Compensación económica, bienes familiares y más: leyes que pueden ayudarte y que muchas mujeres no conocen y pese a los avances, el principal problema sigue siendo la falta de información sobre estas herramientas legales.

En el cierre del mes de la mujer, la conversación no solo apunta a los avances, sino también a las brechas que aún persisten. Aunque en Chile están presentes diversas herramientas legales para proteger a las mujeres, muchas de ellas siguen siendo desconocidas o poco utilizadas; “estas herramientas jurídicas existen desde hace años, pero muchas mujeres simplemente no saben que existen”.

Herramientas que muchas mujeres desconocen

En el ámbito del derecho de familia, por ejemplo, existen mecanismos concretos que pueden ser clave en contextos de separación o conflicto. “Hay varias que son fundamentales. La compensación económica, por ejemplo, permite reconocer el menoscabo que puede sufrir quien se dedicó al cuidado del hogar y de los hijos durante el matrimonio”, explica.

A esto se suman otras herramientas que muchas veces pasan desapercibidas. “También existe la declaración de bien familiar, que protege la vivienda común para evitar que pueda venderse o gravarse sin el consentimiento del cónyuge. Y está el patrimonio reservado, que le permite a la mujer casada bajo régimen de sociedad conyugal administrar libremente los bienes que adquiere con su propio trabajo”, agrega.

Pensiones de alimentos: avances con dificultades

En materia de pensiones de alimentos, si bien reconoce que ha habido avances, aún persisten dificultades. “Durante décadas, el incumplimiento de las pensiones afectó a miles de familias prácticamente sin consecuencias reales para el deudor. Eso ha ido cambiando”, señala, aunque reconoce que todavía existen problemas en la aplicación de estas medidas.

En ese contexto, destaca la creación de mecanismos como el Registro Nacional de Deudores de Pensiones de Alimentos y nuevas facultades para hacer efectivo el cobro de las deudas, incluyendo el acceso a fondos previsionales o instrumentos financieros.

Violencia contra la mujer: leyes que no siempre se conocen

Lo mismo ocurre en el ámbito de la violencia contra la mujer, donde existen marcos legales que muchas veces no son completamente conocidos por quienes podrían necesitarlos. “La Ley N°21.675 establece un marco integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres por razones de género, y se suma a la Ley N°20.066 sobre Violencia Intrafamiliar, que sigue siendo una herramienta central en el sistema de protección. En el ámbito laboral, la Ley N°21.643, conocida como Ley Karin, establece obligaciones concretas para prevenir y sancionar el acoso laboral y sexual”.

El desafío no solo pasa por seguir avanzando en legislación, sino también en cómo esos derechos llegan a las personas. “Para muchas mujeres, el acceso a la justicia, la información clara y la protección efectiva del sistema legal son fundamentales para enfrentar momentos de gran dificultad”.

“Por eso, junto con valorar los avances legislativos que el país ha alcanzado, es necesario seguir fortaleciendo la difusión de estos derechos, mejorar los tiempos de respuesta de las instituciones y avanzar hacia una corresponsabilidad real en el cuidado de los hijos y en la organización de la vida familiar” agregando que “el progreso de una sociedad no se mide por las leyes que dicta, sino por su capacidad de hacer que esas leyes lleguen a las personas”.

Bryan Véliz Campos, director de LegalFam,

Magíster en Derecho Procesal de Familia.

 

 




Mazazo transversal para PyMEs

Señor Director:

El alza en el precio de los combustibles no solo presiona la inflación, también tensiona directamente la operación de las pymes. En la práctica, impacta toda su cadena de costos: transporte, logística, proveedores y producción.

El problema es que este shock llega en un momento particularmente complejo, con costos ya presionados al alza por el tipo de cambio y los fletes internacionales. A ello se suma un escenario externo aún incierto que apunta hacia condiciones financieras globales más restrictivas: menor liquidez, crédito más caro y márgenes que se estrechan al límite. Para una pyme que opera con flujos de caja frágiles, cuando los costos suben por varios frentes al mismo tiempo, el margen de error simplemente desaparece.

Ahí está el verdadero riesgo. No es solo más inflación, es menor actividad, inversión postergada y empresas que comienzan a quedar fuera. En esa dimensión, este tipo de alzas no es transitorio y puede tener efectos persistentes sobre la capacidad de crecer.

Ignorar esa dimensión puede terminar profundizando un problema que, más temprano que tarde, se refleja en toda la economía.

Hans Huber

Risk & Portfolio Associate




Clínicas de Chile sobre Alerta Sanitaria

20 de marzo 2026.  Como Clínicas de Chile valoramos el anuncio realizado hoy por el Presidente José Antonio Kast y la ministra de Salud, May Chomali, respecto del Decreto de Alerta Sanitaria Oncológica no GES y GES retrasadas. Todas las iniciativas orientadas a fortalecer el acceso oportuno y la continuidad de la atención de los pacientes son muy relevantes, particularmente cuando abordan patologías de alta complejidad como el cáncer.

La colaboración público-privada ha demostrado ser vital para avanzar en las necesidades y problemáticas que enfrentamos como país. Como sector prestador privado, contamos con la capacidad de atención y resolución. Por ello, reiteramos nuestra permanente disposición a participar activamente en la búsqueda de soluciones concretas para responder a la ciudadanía y resolver las abultadas listas de espera de manera pronta y efectiva.

 

Clínicas de Chile A.G.