35 AÑOS PARA HOMICIDAS DE OLIMPO

SIGUEN LOS TURBAZOS EN MAIPUUna condena histórica: 35 años de cárcel en total para madre e hijo por brutal homicidio y descuartizamiento en Maipú;hechoocurrrió el 15 de abrilde 2023.

El Quinto Tribunal de Juicio Oral en lo Penal (TOP) de Santiago dictó una dura sentencia en contra de los autores materiales de un macabro crimen que conmocionó a la comuna de Maipú en abril de 2023. Tras un riguroso juicio oral, la justicia condenó a 20 años de presidio al hijo y a 15 años a su madre por el homicidio y posterior descuartizamiento de un hombre de 61 años.

 

Los dramáticos hechos ocurrieron la noche del sábado 15 de abril al interior de una vivienda ubicada en Avenida El Olimpo. De acuerdo con la investigación liderada por el Fiscal de Análisis Criminal (SAC) Occidente, Eduardo Jeria, todo se desencadenó tras una fuerte discusión entre la víctima y su conviviente.

 

En medio de la disputa intervino el hijo de la mujer, de entonces 19 años, quien redujo y apuñaló al afectado. Lejos de detener la agresión, la mujer continuó atacando a la víctima con múltiples estocadas, sumando más de 100 lesiones cortopunzantes distribuidas por todo su cuerpo, según reveló la autopsia.

 

Tras consumar el asesinato, ambos involucrados trasladaron el cadáver hasta el baño del inmueble para desmembrarlo de manera macabra. La perito de la Brigada de Homicidios (BH) detalló en el juicio que en este proceso se utilizaron tres elementos de corte: un cuchillo de cocina, un cuchillo carnicero y una sierra o serrucho.

Elemento clave de su testimonio fue destacar el cercenamiento del pene del pene de la víctima, hecho no “habitual, y que orienta a un tema pasional”.

 

El plan de ocultamiento incluyó introducir las extremidades y el torso en una maleta y un bolso, los cuales fueron transportados por el joven en un carro de feria hacia distintos depósitos de basura de la zona. Entre los restos abandonados, un vecino que sacaba a pasear a su perro divisó una cabeza humana la mañana del lunes 17 de abril, alertando de inmediato a las autoridades policiales.

 

La investigación científica fue clave para derrumbar las coartadas de los imputados. Mientras la mujer intentó desviar la atención simulando que interpondría una denuncia por presunta desgracia y luego culpando enteramente a su hijo, los peritajes del Laboratorio de Criminalística y el análisis de cámaras de seguridad confirmaron la participación activa de ambos en el traslado de los bultos.

 

Durante el estrado, la defensa del joven intentó argumentar inimputabilidad alegando un estado psicótico y enajenación mental. Sin embargo, el Ministerio Público refutó esta teoría presentando un riguroso peritaje psiquiátrico de profesionales del Hospital José Horwitz Barak que ratificó la plena responsabilidad y conciencia del acusado al momento del crimen.

 

Por su parte, la defensa de la mujer intentó exculparla asegurando que se fue a acostar y que fue incapaz de detener a su hijo. No obstante, esta versión fue tajantemente desmentida por el perito planimétrico, quien demostró técnicamente que era imposible que ella no hubiera presenciado y participado directamente en la dinámica de los hechos.

 

Finalmente, el tribunal acogió los argumentos de la Fiscalía Occidente y aplicó agravantes calificadas, como cometer el delito contra un adulto mayor y añadir la ignominia a los efectos del hecho. De este modo, el hijo recibió 20 años de presidio mayor en su grado máximo por homicidio, mientras que la madre fue sentenciada a 15 años por parricidio.