El sigiloso Mike Pence

Señor Director:

Para entender lo que está ocurriendo en Venezuela se hace
necesario poner los ojos en el vicepresidente de Estados Unidos, quien ha
visitado en tres oportunidades Latinoamérica. En una clara política de Estado
de ese país, la mano derecha de Trump, inadvertidamente y sin engancharse con
las polémicas situaciones que afectan a su jefe, ha buscado el apoyo de Brasil,
Ecuador, Chile, Perú, Colombia, Argentina, Panamá y Guatemala. Países todos,
que hoy se alinean –no por casualidad– con Estados Unidos respaldando al joven
y reciente auto proclamado Presidente de Venezuela, Juan Guaidó Márquez,
dejando en una débil situación de poder a Nicolas Maduro, las Fuerzas Armadas y
el Poder Judicial de ese fallido y tirano gobierno de izquierda.

Le recuerdo que las verdaderas intenciones de esos viajes
tenían, como principal objetivo, lograr el aislamiento de Venezuela, tanto en
lo político como en lo diplomático. Todo ello, sin desechar la amenaza de una
intervención armada.

Los hechos, han demostrado que la política exterior de
Trump, con respecto a Venezuela, fue la adecuada. Sin disparar un tiro, este
“presidente en la sombra”, como suelen llamar a Mike Pence, logró un amplio
respaldo para aislar a Maduro. Hoy prácticamente lo tiene acorralado y
pareciera que la única carta que le queda por jugar al ilegitimo presidente de
Venezuela, es aceptar, lo que los países del mundo le exigen: nuevas elecciones
y el reconocimiento de la Asamblea Nacional como el único poder verdadero y legítimo
de ese país.

Lo anterior, es para salvar Venezuela y evitar la muerte de
miles de inocentes. Para Maduro y su entorno, la esperanza de salvación pasa
por aceptar el ofrecimiento de Estados Unidos, quien está dispuesto a
concederle garantías, siempre y cuando, facilite una transición pacífica[COSE1] ; tal como lo manifestó el director para
el hemisferio occidental del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca,
Mauricio Claver – Carone.

         El que crea
o se confunda con la participación de otros actores como Rusia, China Irán o,
peor aún, sigan soñando con un Golpe de Estado, me atrevería a decirles que el
manejo y control de este tema lo tiene Estados Unidos, exitoso liderazgo que
está en manos de Mike Pence, donde ninguna de esas hipótesis está considerada.

 Christian Slater Escanilla.

 Coronel (R) de Ejército.




Un Diputado “In”.

Señor Director:

Este jueves recién pasado escuché la brillante intervención en el Congreso, del Diputado Pepe Auth quien, a nombre del Partido Radical, se refirió a la errática conducta del legislador Florcita Alarcón. Hace años que no escuchaba a un Diputado que de “Auth”, no tiene nada. Está totalmente “In”.

Si la izquierda necesita de un líder serio y actualizado, ahí tienen uno
para que les ordene el caos y desprestigio en que se encuentran. Quizás así
encuentren el camino y logren ser un verdadero aporte para el país.

Christian Slater Escanilla

chrislater2002@yahoo.es




Desempeño ético deseable

Santiago, 15 de enero de 2019. Su Excelencia y Honorable presidenta de la Cámara de Diputados, Señora Maya Fernández Allende. El 5 de enero de 2019, por correo electrónico, envié una carta a la Cámara de Diputados consultando, con todo el respeto de un simple ciudadano, sobre la posibilidad de lograr una degradación o al menos, solicitar un chequeo psicológico del Diputado Gabriel Boric y del Diputado

FlorcitaAlarcón
quienes, a fines del año 2018 e inicios del presente año, nossorprendieron con
sus actitudes y acciones. Uno, por festinar con una polera y la imagen
–baleado en la cabeza– del ex Senador Jaime Guzmán y el otro, por
sacarnos la madre, entre otras groserías, en un saludo de Año Nuevo.

De dicha
consulta, el 07 de enero del presente, me llegó una atenta respuesta en la
cual se me solicita que por favor escriba “directamente al email de la
Diputada señora Maya Fernández”, motivo entonces de esta nueva carta que
enviaré al correoelectrónico de vuestra Excelencia.

Aprovechando la
oportunidad, quisiera incluir en mi solicitud anterior, a la Diputada
MariselaSantibáñez quien, recientemente en la Fiesta de los Abrazos –encuentro
anual organizado por el Partido Comunista– al referirse al ex Senador
Jaime Guzmán y el tema de la polera, señaló: “bien muerto el
perro”. Un dicho popular que incita a la violencia y que se refiera a
dar muerte a un enemigo que estorba o perjudica las actuaciones de otros.

Al respecto,
obviamente estas acciones y estos dichos van en aumento. En menos de un
mes ya tenemos a tres Diputados que al parecer no conocen cuál debe ser
suconducta ética exigible o al menos, deseable. Sugiero repasar el artículo
6° (Código de Conducta Parlamentarias) del Reglamento de la Cámara de
Diputados: “Laactividad de los diputados debe inspirar la confianza de los
ciudadanos, con el preciso objeto de fortalecer la credibilidad del
Congreso Nacional y del Estado. El diputado debe actuar en forma tal de
que su conducta pueda admitir el examen público más minucioso. Para ello,
no es suficiente la simple observancia de la ley; deben aplicarse los
principios de conducta y éticapúblicos”.

Solo les
recuerdo que un Coronel de Ejército de intachable carrera
militar, reconocido por sus capacidades intelectuales, profesionales,
éticas, de liderazgo, de amabilidad y ejemplares modales, por un tema de
una camiseta, tuvo una suerte muy distinta.

Señora
Presidenta, señorPrimer y Segundo Vicepresidente de la Cámara de Diputados,
¿Será posible que se haga algo al respecto, o los Diputados son
intocables?

En espera
de una respuesta, saluda atentamente a su Excelencia,

Christian
Slater Escanilla.

Coronel ® de
Ejército.




Degradación de Diputados

Señor Director:

Propongo un estudio para ver la posibilidad de degradar al Diputado Gabriel Boric y al Diputado Florcita Alarcón. A uno por apoyar, con sus actitudes y acciones, el asesinato del Senador Jaime Guzmán, y al otro por insultar públicamente a los chilenos. En lo particular, sus formas me avergüenzan como chileno, me ofenden como ciudadano, y agreden como persona.

De no prosperar esta degradación –al menos– se les
haga un chequeo psicológico. No es posible que el destino de nuestro país esté
en manos de estas personas –al parecer– con evidentes trastornos mentales.
Sería importante saber, para tranquilidad de todos y de ellos mismos, si gozan
de la salud necesaria para ocupar un cargo de Diputado y si realmente se hacen
merecedores al tratamiento de “Excelencia”, “Señor” y “Honorable”.

Señora Presidenta, señor Primer y Segundo
Vicepresidente de la Cámara de Diputados, ¿Será posible que se haga algo al
respecto, o los Diputados son intocables?

Sugiero repasar el artículo 6° (Código de Conducta
Parlamentarias) del Reglamento de la Cámara de Diputados: “La actividad
de los diputados debe inspirar la confianza de los ciudadanos, con el preciso
objeto de fortalecer la credibilidad del Congreso Nacional y del Estado. El
diputado debe actuar en forma tal de que su conducta pueda admitir el examen
público más minucioso. Para ello, no es suficiente la simple observancia de la
ley; deben aplicarse los principios de conducta y ética públicos”.

Christian Slater Escanilla.

 Coronel (R) de Ejército.




2019: Menos banderas rojas y más chalecos amarillos.

Aunque este año 2019 veremos menos banderas comunistas, me resulta imposible no pensar que igual tendremos complicaciones especiales.

Somos parte del “Cinturón de Fuego del Pacífico”, motivo más que suficiente para ser fuertes y resilientes. Aunque el fallo del caso Frei no deje contentos a todos, aunque haya cambios de ministros, aunque no prospere la Ley Mordaza, aunque se destruya el sistema de pensiones y jubilaciones de las Fuerzas Armadas, aunque la oposición en el Congreso no apoye ni apruebe ninguna reforma, aunque la situación de los exaltados mapuches se haga insostenible, aunque los chalecos amarillos se tomen Santiago, aunque los ciclistas sigan ocupando la vereda y aunque el 2 de julio no todos podamos ver el eclipse de Sol. A pesar de todo lo que pueda ocurrir, para bien de unos y mal de otros:

¡Feliz Año 2019!, especialmente para
Carabineros de Chile, los necesitaremos más que nunca.

Christian Slater Escanilla.

 Coronel (R) de Ejército.

Señor Directo
¡Feliz Año 2019!, especialmente para Carabineros de Chile, los necesitaremos más que nunca.

Christian Slater Escanilla.

 Coronel (R) de Ejército.




El brutal e impune negacionismo de la izquierda.

Señor Director:El brutal e impune negacionismo de la izquierda.

En el Chile de hoy en un acelerado proceso se llama a retiro a decenas de Generales del Ejército y de Carabineros, oportunidad que se aprovecha para prometer cambios profundos en los procesos de ingreso, en el sistema de financiamiento, en nuevos planes de estudios, alargue de la carrera y un mayor control civil sobre las instituciones de las Fuerzas Armadas y Carabineros de Chile. Algo, que desde el regreso a la plena democracia, nunca ha estado en duda pero, muy convenientemente, se hace aparecer a las instituciones como las que se niegan a los cambios. Cuando lo que realmente siempre ha faltado es un mayor conocimiento del mundo militar y la capacidad de civiles para hacer proposiciones con visión de Estado y sin sesgos políticos.

Detrás de estos soldados y carabineros van quedando
familias que se han visto afectadas con los inútiles traslados, el trabajo de
sus cónyuges y los estudios de sus hijos. Un triste, y muchas veces, injusto
espectáculo que también afecta a quienes fueron sus amigos, camaradas,
subalternos y a quienes pasarán a formar parte o
dejarán de serlo– de sus equipos de trabajo más cercanos o de confianza.
Situación que también ha afectado con mayor fuerza y drama a los Suboficiales y
Clases que se han visto envueltos en situaciones donde sus mandos fallaron.
Inseguridad, decepción y un pésimo aliciente para quienes los siguen y se
proyectan en la institución a la cual pertenecen. Algo que se pasa luego, pero
finalmente queda.

Por otro lado, un tiempo atrás y con una indiferencia
que asusta, nos enteramos de la suerte de los asesinos del Senador Jaime
Guzmán. Causas que las lleva un mismo juez. Asesinos, que por 27 años se han
paseado por el mundo protegidos por las redes del comunismo internacional,
recibiendo un descarado y público apoyo para escapar de la justicia y, además,
tener un buen pasar en los países donde han sido recibidos. Uno, actualmente
con asilo político en Francia y el otro detenido en México. Ambos, con
peticiones de extradición en las que nadie cree y que finalmente no tendrán
ningún resultado. Me imagino que algo similar ocurrirá con el frentista Pablo
Muñoz Hoffman, supuestamente recién detenido en Estados Unidos, quien además
está inculpado por el asesinato del Coronel de Carabineros Luis Fontaine y el
fallido atentado al General de Aviación y ex miembro de la Junta Militar,
Gustavo Leigh Guzmán. Aunque no perdió la vida recibió cinco impactos de bala y
uno de ellos le quito la visión de un ojo.

Mismas redes comunistas que hoy defienden y apoyan a
Jorge Mateluna Rojas el ex frentista que en 1992 participó en un asalto a un
supermercado donde es asesinado un guardia. Detenido por su crimen, encarcelado
y becado por la Universidad Arcis, estudió psicología durante su condena. En el
año 2004, durante el Gobierno de Lagos, pese a tener cadena perpetua, es
indultado y, nuevamente becado por la Universidad Arcis, estudia Bellas Artes,
dedicándose además a dar charlas y participar en foros como ex preso político.
El 2008, durante el Gobierno de Bachelet es contratado a honorarios por el
Consejo de la Cultura. Así, con todas esas facilidades y el apoyo necesario, el
ex frentista que estuvo encarcelado por sus crímenes se hizo cargo del programa
“Creando Chile en mi Barrio”, con un sueldo cercano al millón de pesos. El
2010, después del triunfo de Sebastián Piñera, renuncia a su trabajo en el
Consejo de la Cultura y el 17 de junio del 2013 es detenido nuevamente, momentos
después de asaltar una sucursal del Banco Santander en Pudahuel donde, junto a
otros delincuentes, violentamente, se robaron 63 millones de pesos, siendo
condenado esta vez a 16 años de cárcel.

Pero la historia de Mateluna no termina ahí. Tal como
lo señala en su página C8 del diario “El Mercurio” del 29 de diciembre de 2018,
el mismo año de su condena, un grupo de actores inició una campaña en apoyo a
su libertad: “La campaña, llamada Mateluna Inocente, se gestó al alero del
dramaturgo Guillermo Calderón. Y la apoyaron desde un principio figuras como
Daniel Alcaíno. También se hicieron parte el poeta Raúl Zurita, el actor Héctor
Noguera, la Diputada Carmen Hertz y otros. Ahora podrían llevarla a nivel
internacional, dicen”.
Más allá de lo que señala “El Mercurio”, existen
una serie de videos producidos especialmente para descalificar a la justicia y
los jueces, en cuanto a la sentencia de Mateluna. En ellos podemos ver a
diferentes actores y comentaristas de medios de comunicación que, en una
defensa corporativa y en el más absoluto y abierto negacionismo sobre su
actuación y su condena en plena democracia, opinan a favor de la inocencia de
este ex frentista.

Una estrategia comunicacional difícil de imitar e
impensable para defender a ex militares procesados a través de “ficciones
jurídicas”, sumado al desconocimiento de la prescripción de la acción penal,
desconocimiento de la irretroactividad de la ley y el imperio de un sistema
procesal inexistente. Sin embargo, han ocurrido cientos de hechos y gestos del
mundo militar para reconocer la violación de los derechos humanos y los excesos
producidos durante el Gobierno Militar. Algo que jamás, por lo que les
corresponde, ha reconocido la izquierda, menos la asolapada democracia
cristiana y ni pensar en esa mitológica derecha. Todos, responsables de la
crisis que nos llevó al pronunciamiento militar del 11 de septiembre de 1973.
Es ese brutal e impune negacionismo el que está pendiente.

Una oscura época que se inició en noviembre de 1967,
cuando el Partido Socialista, marxista – leninista resuelve la toma del poder
como un objetivo estratégico a alcanzar mediante la inevitable y legítima
violencia revolucionaria, sellando los trágicos destinos para Chile y sus
ciudadanos, hombres, mujeres y niños, con la frase: “Sólo destruyendo el
aparato burocrático y militar del Estado burgués, puede consolidarse la
revolución socialista”.
Mientras no haya arrepentimiento y mientras se
continúe con el negacionismo revolucionario de la izquierda, nada ha cambiado.

Delincuentes protegidos y cada vez más imitados por
una sociedad que se ensaña con cualquier carabinero que se les cruce por su
camino, atacándolos como perros rabiosos, buscando causarle el mayor daño
físico posible y, derechamente, su muerte. Esto a vista y paciencia de otros
tantos que alientan con gritos similares al de los simios del zoológico. Nadie
interviene para impedir la masacre o la mutilación de un carabinero. Mentes
enfermas que graban las sangrientas escenas y las difunden en sus celulares
como trofeos de guerra. Algunos, en comentarios radiales y también en
televisión, lo ven como una justificación y una adecuada y esperada reacción
por el mal actuar de unos pocos. Pensar que nos reímos de esas películas de
zombis que atacan a los seres humanos para despedazarlos y matarlos. Todo ello
con la tibia y escasa reacción de las autoridades políticas y de los poderes
del Estado. Pero peor aún, en esta realidad, en esta sociedad, atacamos a
quienes nos defienden y nos cuidan.

Ante este salvaje comportamiento de una parte de la
sociedad, pareciera imposible aplicar el negacionismo o el absurdo e infantil
congelamiento sobre la existencia de un político que quiere revindicar los
valores, el orden, el respeto, la justicia y otras tantas y sanas costumbres
republicanas.
Realmente dice lo que
muchos quieren y lo que muchos –por cálculos políticos– no se atreven a decir.
En ese sentido, la sociedad se parece a esas jóvenes que en su juventud se
embobaron o enamoraron del más porro, del más fiestero, del más insolente o del
más chamullento. Es cierto, lo pasaron muy bien y no les faltó el carrete, pero
con el paso de los años, las que no escogieron correctamente aún lamentan su
fracaso. Lo malo es que ese fracaso afecta ahora a toda su familia.

Ante una izquierda cada vez más agresiva que cada año
se gasta lo que le deja el gobierno anterior y que como el camaleón se mimetiza
entre comunistas, socialistas, progresistas, populistas y también liberales y
de derecha, pareciera que ha llegado el momento de escoger adecuadamente. Las
ideas de la izquierda son tan buenas que necesitan una respuesta sólida, clara
y potente para destruirlas no por buenas– por
fracasadas en su ejecución. Las ideas buenas de la izquierda se pueden
operacionalizar, con orden, trabajo y respeto.

Las buenas ideas del pueblo mapuche también se pueden
llevar adelante con diálogo, reconocimiento y aislando a los exaltados y
delincuentes que no respetan la ley ni a su propio pueblo y menos al resto de
sus compatriotas. Una historia que últimamente ha estado llena de desaciertos,
intrigas y misterios que aún no se aclaran completamente. Pareciera que aún
algo falta en el rompe cabezas. Un peligroso descontrol, no precisamente de
carabineros, y que supera las buenas intenciones del Ministro Moreno.

Quizás ya es tiempo de que esa mayoría ciudadanía
silenciosa (para no decir esa tímida o cobarde ciudadanía silenciosa), pase a
la acción como una verdadera sociedad republicana. De lo contrario mejor nos
vestimos de rojo y nos unimos al progresismo. Lo anterior, siempre es una
posibilidad y frente a esa alternativa, pareciera que las Fuerzas Armadas
tienen más que ganar que perder. Más aún cuando sus Comandantes en Jefes, en el
futuro, podrían ser nombrados o removidos por el Ejecutivo, cuantas veces sea
conveniente y necesario, incluso para asegurar la continuidad de un gobierno
totalitario que se quiera perpetuar en el poder o quiera diluir la
responsabilidad política cuando los temas de seguridad, orden o defensa sean
criticados por la ciudadanía.

Finalmente, aunque este año 2019 veremos menos
banderas comunistas, me resulta imposible no pensar que igual tendremos
complicaciones especiales. Somos parte del “Cinturón de Fuego del Pacífico”,
motivo más que suficiente para ser fuertes y resilientes, aunque el fallo del
caso Frei no deje contentos a todos, aunque haya cambios de ministros, aunque
no prospere la Ley Mordaza, aunque se destruya el sistema de pensiones y
jubilaciones de las Fuerzas Armadas, aunque la oposición en el Congreso no
apoye ni apruebe ninguna reforma, aunque la situación de los exaltados mapuches
se haga insostenible, aunque los chalecos amarillos se tomen Santiago, aunque
los ciclistas sigan ocupando la vereda y aunque el 2 de julio no todos podamos
ver el eclipse de Sol. A pesar de todo lo que pueda ocurrir, para bien de unos
y mal de otros:

¡Feliz Año 2019!, especialmente para Carabineros de
Chile, los necesitaremos más que nunca.

Christian Slater Escanilla.

Coronel de Ejército (R) .

Mail: chrislater2002@yahoo.es




Ruidos de Sables.

Señor Director.

Los únicos ruidos de sables o conatos provienen de algún baúl de los recuerdos militares, pero no del interior de las Fuerzas Armadas. Menos, de esa inmensa mayoría que recientemente ha sido confirmada en sus cargos o han sido designados para cumplir misiones al mando de una unidad militar o premiados con una designación en el extranjero.Son profesionales que piensan y cumplen, al igual como lo expresara el ex Comandante en Jefe del Ejército, General Ricardo Izurieta Caffarena: Chile siempre primero y a su Ejército, honor y gloria. Son soldados que hoy se relacionan con el mundo en intercambios profesionales que demandan un profesionalismo a toda prueba. Son los que hoy tienen la confianza de su Comandante en Jefe y del Ejército cumpliendo, sin distraerse, con sus periodos de instrucción a lo largo de todo Chile. Rindiendo sus exámenes de grado en las campañas y maniobras finales, disfrutando del mando y poniendo toda la atención en sus subordinados. Otros, efectuando su último esfuerzo para obtener su apreciada piocha de paracaidista, comando, montañés o para graduarse de Oficial, Suboficial o Soldado.

Les aseguro que ninguno de aquellos está preocupado, ni siquiera interesado, en lo que la prensa y algunos sectores políticos –perversa e interesadamente–   quieren tensionar con sus comentarios: la relación y convivencia interna de los miles de hombres y mujeres de las Fuerzas Armadas. No es tema para ellos. Para eso está el Comandantes en Jefes y el Altos Mando Institucional. Ellos saben reconocer los cantos de sirenas y los tradicionales “chaqueteos” de quienes, siempre están dispuestos a criticar, aunque en ese mezquino acto, se les vaya su propio honor.

Reconozco eso sí, que no es lo mismo estar destinado en el Norte, en el Sur, o en Santiago. La capital siempre es diferente. Tal como he visto a muchos ex “veteranos del 78”, no es malo viajar a las unidades más extremas o más aisladas para darse cuenta que Santiago no es Chile.

Finalmente, y fiel a la tradición militar, más que nunca, es prudente recordar el uso de la espada o el yatagán: “No me desenvaines sin razón y no me envaines sin honor”.

Christian Slater Escanilla.

Coronel de Ejército.




CREO EN EL COMANDANTE EN JEFE DEL EJÉRCITO.

Señor Director:

Creo en él porqué soy un militar de honor y entiendo la urgente necesidad de reforzar el Ethos de la Profesión Militar.

El General Ricardo Martínez llegó a su actual cargo no por casualidad. Seis anteriores Comandantes en Jefes supieron –en algún momento de sus exitosas carreras militares– de su existencia. Decenas de Oficiales más antiguos que él fueron sus superiores y lo debieron calificar en innumerables oportunidades. Otros tantos fueron sus instructores y profesores en los diferentes cursos de requisitos para ascender a Teniente, Capitán o Mayor.

Otros, fueron sus profesores en la Academia de Guerra y paralelamente, todos los años de su carrera militar, 35 o más veces, fue sometido a una minuciosa revisión de su desempeño.

Como Coronel, por reunir los requisitos, alcanzó el grado de General con los votos favorables que obtuvo de quienes en ese momento, como Generales integrantes del Alto Mando Institucional, determinaron que reunía las condiciones para lograr ese ascenso.

Durante su Carrera militar, por su preparación profesional, se hizo merecedor al mando de un Regimiento, Escuela, División y otras unidades. Y así, sorteando todos requisitos apoyado por todos los que le dieron el pase, llegó a Comandante en Jefe del Ejército, con la aprobación del Gobierno de turno.

Por lo mismo creo en el General Martínez, así como siempre he creído en las capacidades y liderazgo de sus seis antecesores, al mando de la Comandancia en Jefe del Ejército de Chile. Desde el General Augusto Pinochet hasta el General Humberto Oviedo.

Si no creyera en él, sería un traidor. Tan traidor como quien grabó y probablemente vendió a un medio de comunicación –al igual que Judas– sus francos y directos comentarios frente a sus camaradas. Podré no estar de acuerdo con algunos aspectos de lo que señaló o cómo lo dijo. Podré dudar de la calidad de sus asesores directos, de la lealtad de sus colaboradores más cercanos y también podría dudar de la idoneidad de los oficiales de su círculo más cercano. Podré dudar de quienes tienen la obligación de cuidarlo o protegerlo, aunque en ello se les vaya su propio puesto. También, podré dudar de los partidos políticos que lo atacan o apoyan, interesadamente, pero jamás duraría del profesionalismo y la honorabilidad de un Comandante en Jefe.

Todos los que hemos sido Comandantes de diferentes Unidades Militares, en más de una vez nos hemos equivocado en nuestras expresiones. No una, varias veces y también –los más honorables– han tenido la hombría para reconocer sus errores frente a sus unidades y subordinados. Sé lo que es ejercer la autoridad y disciplina sobre quienes están bajo el mando de una autoridad militar. Conozco de las presiones, directas e indirectas y del mal uso del concepto de “familia militar” para intentar torcer la mano.

A los militares que dudan de cualquier Comandante en Jefe, no importando como se llame, están dudando, entonces, de su propia hombría. Esa que no supieron cuidar y respetar, antes de atacarlo a través de los medios comunicación o las redes sociales, sin darse cuenta que son ellos mismos los que más se desprestigian. No solo entre sus camaradas sino también ante la sociedad completa.

De todo lo que he escuchado puedo dar fe que el General Ricardo Martínez se ha ceñido al código de honor establecido en el Manual, “Ethos de la Profesión Militar”, de reciente publicación en el Ejército: (página 4-29 y 4-30)

Prácticas del honor militar:

·        Cumplo con la palabra empeñada.

·        Soy veraz y justo con las personas.

·        Me preocupo por reflejar mi carácter y fortaleza en mis actos y decisiones sobre la base de las virtudes militares.

·        Soy transparente con respecto a mis opiniones y decisiones.

·        Mantengo y hago respetar mis condiciones cuando creo en lo que es correcto.

·        Me preocupo por mantener el prestigio de la institución a través de mi actuar en toda circunstancia.

·        Actúo con transparencia y probidad en cualquier situación.

·        Demuestro coherencia personal entre lo que digo y lo que hago.

·        Soy honrado en la administración de los recursos que el Ejército pone a mi disposición.

·        Digo lo que pienso cuando algo me parece incorrecto y siempre con respeto.

·        Me esfuerzo por actuar conforme con la ética y los valores militares declarados en la Ordenanza General del Ejército.

·        Demuestro fortaleza a la hora de plantear y defender mis convicciones.

·        Califico y evalúo a mis subalternos según sus méritos y no de acuerdo con mis relaciones personales de amistad (justicia).

·        Cultivo el sentimiento de orgullo nacional al pertenecer al Ejército de Chile.

Al respecto y después de leer y repasar, una vez más este Manual que nos habla de las cuatro virtudes cardinales: la fortaleza, la templanza, la justicia y la prudencia –conceptos que debería constituir “la joya de la corona”– también debo hacer mi “mea culpa”.  Yo también he sido imprudente y me excuso públicamente. Confieso haberme hecho permeable “al liviano pelambrillo” sobre la reunión del General Martínez con más de 900 Oficiales de la Guarnición de Santiago. Con más tiempo, tomando distancia y repasando lo ocurrido puedo decir fuerte y claro: Creo en el Comandante en Jefe del Ejército de Chile, porque él no es el jefe de ningún Partido Político, no representa a ninguna corriente política. Es un soldado, que la historia lo puso al mando de una institución justo en el momento en que se inicia una crisis, que en lo personal si estimo que existe, pero lo que se debe evitar, es algo mucho más grave, es que esta se transforme en una revolución.

Christian Slater Escanilla

Coronel de Ejército.




Carne de vacuno, la favorita de los chilenos

El Serrucho

Nuestra gastronomía chilena cuenta con una amplia variedad de sándwiches y, sin duda, el vacuno es el favorito a la hora de elegir un tipo de carne para deleitar nuestro paladar con cada preparación.

Casi en cada rincón del país se pueden encontrar los clásicos churrasco chacarero (carne de vacuno con porotos verdes, rodajas de tomate y ají verde en pan frica), italiano (carne de vacuno con tomate, palta y mayonesa en pan frica) o barros luco (vacuno y queso en pan marraqueta) a precios bastante convenientes. Sin embargo, en el último tiempo ha habido un verdadero boom de recetas y locales (foodtrucks, por ejemplo) donde predominan preparaciones en base a carnes como plateada y mechada, que también ya son parte de la oferta gastronómica clásica. ¡Incluso la mechada tiene su propio día! (este año se celebró el 4 de julio). Si bien se puede preparar con posta negra, pollo ganso o punta picana, el choclillo es el corte por excelencia y una gran ventaja que tiene es que es un corte económico y accesible.

Otras buenas opciones para un sándwich son el lomo vetado, abastero y asiento; este último es de rápida cocción, es muy sabroso y mantiene su humedad siempre y cuando la cocción no sea excesiva y el sándwich sea servido inmediatamente. A excepción de la mechada y plateada, que deben cocinarse en una cacerola, el resto de los cortes se pueden hacer a la plancha, parrilla u horno ahumador para darles más sabor. También es importante la sazón, donde la mayoría de las veces basta agregar un poco de sal y pimienta negra. En el caso de la hamburguesa, se puede complementar con varios ingredientes: cebolla previamente estofada, tocino, merquén ahumado, etc.

No podemos dejar de mencionar al completo, uno de los sándwich más populares de la cultura gastronómica criolla. Descendiente de europeos y estadounidenses, el completo es la versión criolla del hotdog, un bocadillo sencillo en base a vienesa o frankfurter –en alusión a las ciudades donde se preparaban- envuelto en pan y acompañado de salsas y agregados. Aunque la palta y el tomate son los principales ingredientes responsables de chilenizar a este inmigrante culinario, existen otras combinaciones, igual de sabrosas, para preparar este clásico chileno. Destacan: tocino, salsa barbercue, queso, chucrut, salsa americana; y, por supuesto, la carne de vacuno, que convierten al clásico completo en  lo que se conoce popularmente como “As”.

Por ser de preparación sencilla, es la excelencia y variedad de los ingredientes lo que marca la diferencia en la preparación, pero siempre será bienvenido en las celebraciones nacionales, ya sea para ver el partido, festejar un cumpleaños o simplemente reunirse con familiares y amigos para compartir un momento agradable.

Si hablamos de la calidad de la carne, debido a que Chile consume una mayor cantidad de carne de vacuno de la que produce, se importa una gran cantidad desde otros destinos. Sin embargo, nuestro país tiene productos de excelente calidad que no tienen nada que envidiarle a gran parte de los productos importados; la clave está en saber qué comprar, dónde y cómo prepararlos.

Como existen diferentes productores de carnes nacionales, lo más básico para identificar un buen producto es preguntar en la carnicería por cortes de tipificación V. Otra señal de calidad es el color rojo e infiltración de grasa, que son las pequeñas vetas blancas. Luego, es importante escoger el corte preciso para la preparación que va a realizar y, si desea una preparación especial, la recomendación es explicar al maestro carnicero qué sándwich desea elaborar para que así puedan entregar el corte adecuado. Hay que recordar que un corte 100% fresco será de mucha mejor calidad que uno al vacío, ya que no tiene preservantes.

Miguel Valenzuela, chef de cadena El Carnicero




¿Un militar hablando de política?Señor Director

Un señor, a quien no identificaré, sorprendido por una entrevista que le hicieron en televisión a un Coronel de Ejército en servicio pasivo, manifestó en la página WEB del Diario Digital “El Periodista”, programa “Lo Justo y Necesario”, lo siguiente: ¿Qué hace ahí un milico hablando de política?

 Como el tal “milico” era yo, le respondí: “Señor, lo de milico no era necesario. ¿Para qué? Podemos conversar como gente decente y aportar al debate. Pero no voy a perder la oportunidad de contestarle. Ejemplos de militares hablando de política no hay muchos, hay miles. Solo voy a darle algunos ejemplos. El ex militar y ex Presidente de Francia Chales de Gaulle, por 10 años Presidente de ese país, después de haber sido militar. Fidel Castro, en Cuba y Hugo Chávez, en Venezuela.

 Saltémonos a Franco en España y a varios Presidentes de Estados Unidos, también todos ex militares. Vamos a algo más reciente. El ex Capitán de Ejército Jair Bolsonaro, hoy Presidente electo de Brasil. Como ex militar estuvo varios años hablando de política y en muchos partidos. Parece que tan mal no lo hacía ya que siete veces fue Diputado reelecto y ganó su puesto de Presidente con ¡48 millones de votos! Y que me dice de los 11 ministros militares que estuvieron en el Gobierno de Allende. Por supuesto todos nombrados por él. Hasta el propio Comandante en Jefe del Ejército fue Ministro de Estado en el Gobierno de Allende”. Y ahora con más calma y más espacio, le agrego: no sólo fue Ministro del Interior y Ministro de Defensa, también fue Vicepresidente de la República de Chile. Ni hablar del General Carlos Ibáñez del Campo, dos veces elegido democráticamente Presidente de Chile. ¿Qué curioso no?

Compare usted estimado lector y no pierda de vista a Brasil y su lema “Orden y Progreso”. Una nueva o actualizada fórmula de entrar a la arena política de los militares, pero ahora sin asonadas de cuartel, pronunciamientos o golpes de estado.

Christian Slater Escanilla.

Coronel de Ejército.