CREO EN EL COMANDANTE EN JEFE DEL EJÉRCITO.
Señor Director:
Creo en él porqué soy un militar de honor y entiendo la urgente necesidad de reforzar el Ethos de la Profesión Militar.
El General Ricardo Martínez llegó a su actual cargo no por casualidad. Seis anteriores Comandantes en Jefes supieron –en algún momento de sus exitosas carreras militares– de su existencia. Decenas de Oficiales más antiguos que él fueron sus superiores y lo debieron calificar en innumerables oportunidades. Otros tantos fueron sus instructores y profesores en los diferentes cursos de requisitos para ascender a Teniente, Capitán o Mayor.
Otros, fueron sus profesores en la Academia de Guerra y paralelamente, todos los años de su carrera militar, 35 o más veces, fue sometido a una minuciosa revisión de su desempeño.
Como Coronel, por reunir los requisitos, alcanzó el grado de General con los votos favorables que obtuvo de quienes en ese momento, como Generales integrantes del Alto Mando Institucional, determinaron que reunía las condiciones para lograr ese ascenso.
Durante su Carrera militar, por su preparación profesional, se hizo merecedor al mando de un Regimiento, Escuela, División y otras unidades. Y así, sorteando todos requisitos apoyado por todos los que le dieron el pase, llegó a Comandante en Jefe del Ejército, con la aprobación del Gobierno de turno.
Por lo mismo creo en el General Martínez, así como siempre he creído en las capacidades y liderazgo de sus seis antecesores, al mando de la Comandancia en Jefe del Ejército de Chile. Desde el General Augusto Pinochet hasta el General Humberto Oviedo.
Si no creyera en él, sería un traidor. Tan traidor como quien grabó y probablemente vendió a un medio de comunicación –al igual que Judas– sus francos y directos comentarios frente a sus camaradas. Podré no estar de acuerdo con algunos aspectos de lo que señaló o cómo lo dijo. Podré dudar de la calidad de sus asesores directos, de la lealtad de sus colaboradores más cercanos y también podría dudar de la idoneidad de los oficiales de su círculo más cercano. Podré dudar de quienes tienen la obligación de cuidarlo o protegerlo, aunque en ello se les vaya su propio puesto. También, podré dudar de los partidos políticos que lo atacan o apoyan, interesadamente, pero jamás duraría del profesionalismo y la honorabilidad de un Comandante en Jefe.
Todos los que hemos sido Comandantes de diferentes Unidades Militares, en más de una vez nos hemos equivocado en nuestras expresiones. No una, varias veces y también –los más honorables– han tenido la hombría para reconocer sus errores frente a sus unidades y subordinados. Sé lo que es ejercer la autoridad y disciplina sobre quienes están bajo el mando de una autoridad militar. Conozco de las presiones, directas e indirectas y del mal uso del concepto de “familia militar” para intentar torcer la mano.
A los militares que dudan de cualquier Comandante en Jefe, no importando como se llame, están dudando, entonces, de su propia hombría. Esa que no supieron cuidar y respetar, antes de atacarlo a través de los medios comunicación o las redes sociales, sin darse cuenta que son ellos mismos los que más se desprestigian. No solo entre sus camaradas sino también ante la sociedad completa.
De todo lo que he escuchado puedo dar fe que el General Ricardo Martínez se ha ceñido al código de honor establecido en el Manual, “Ethos de la Profesión Militar”, de reciente publicación en el Ejército: (página 4-29 y 4-30)
Prácticas del honor militar:
· Cumplo con la palabra empeñada.
· Soy veraz y justo con las personas.
· Me preocupo por reflejar mi carácter y fortaleza en mis actos y decisiones sobre la base de las virtudes militares.
· Soy transparente con respecto a mis opiniones y decisiones.
· Mantengo y hago respetar mis condiciones cuando creo en lo que es correcto.
· Me preocupo por mantener el prestigio de la institución a través de mi actuar en toda circunstancia.
· Actúo con transparencia y probidad en cualquier situación.
· Demuestro coherencia personal entre lo que digo y lo que hago.
· Soy honrado en la administración de los recursos que el Ejército pone a mi disposición.
· Digo lo que pienso cuando algo me parece incorrecto y siempre con respeto.
· Me esfuerzo por actuar conforme con la ética y los valores militares declarados en la Ordenanza General del Ejército.
· Demuestro fortaleza a la hora de plantear y defender mis convicciones.
· Califico y evalúo a mis subalternos según sus méritos y no de acuerdo con mis relaciones personales de amistad (justicia).
· Cultivo el sentimiento de orgullo nacional al pertenecer al Ejército de Chile.
Al respecto y después de leer y repasar, una vez más este Manual que nos habla de las cuatro virtudes cardinales: la fortaleza, la templanza, la justicia y la prudencia –conceptos que debería constituir “la joya de la corona”– también debo hacer mi “mea culpa”. Yo también he sido imprudente y me excuso públicamente. Confieso haberme hecho permeable “al liviano pelambrillo” sobre la reunión del General Martínez con más de 900 Oficiales de la Guarnición de Santiago. Con más tiempo, tomando distancia y repasando lo ocurrido puedo decir fuerte y claro: Creo en el Comandante en Jefe del Ejército de Chile, porque él no es el jefe de ningún Partido Político, no representa a ninguna corriente política. Es un soldado, que la historia lo puso al mando de una institución justo en el momento en que se inicia una crisis, que en lo personal si estimo que existe, pero lo que se debe evitar, es algo mucho más grave, es que esta se transforme en una revolución.
Christian Slater Escanilla
Coronel de Ejército.
Cerca de un millar y medio de personas fueron testigos presenciales de una jornada de clausura del Bicentenario de la Batalla de Maipú, acto bélico que selló la Independencia nacional en la batalla decisiva, pero que además dio paso a la independencia de otros países de la America del Sur. La jornada tenía como fin realizar una peregrinación de 200 caballos en el cierre del bicentenario de la batalla de Maipú.
La Romería parte desde la Plaza de la Ciudadanía, lugar donde se realizó un solemne acto, iniciando posteriormente la cabalgata hacia Maipú por la Av. Pajaritos, encabezada por la imagen de la Virgen del Carmen y seguida por los Generales José de San Martín y Bernardo O´Higgins, el Ejército del Regimiento Granaderos y su pueblo compuesto por Amazonas de las tradiciones de Chile, 20 mulares de la escuadra civil, una delegación del Club de Huasos Gil Letelier y carruajes antiguos, un grupo de 20 huasos a caballo y cerrando la marcha, 20 cuasimodistas
Era la ocasión de que Maipú
Independencia de Chile, club que participo en el campeonato oficial de la Corfuma, se tituló campeón 2018, completando seis títulos en la tabla general desde el 2013 y Penta campeón en la Rama Senior, luego de un extenso campeonato donde le faltó el suspiro para ser campeón en dos series infantiles.
Senior “D” campeón invicto
Senior “C” campeón
Senior “A” campeón
Su primer campeonato en la División de Honor de la Asociación Senior de Maipú logró el Club Rinconada de Maipú, con campeones por serie y u un semillero de jugadores que le muestra un gran futuro como institución.
Luego de cumplido todo los pasos legales, el Sindicato de Trabajadores de la Corporación Educacional Echaurren, establecimiento que se ubica en Av. Las Parcelas 3101, sector norte de la comuna de Maipú determinó votar la huelga, tema que afecta directamente a cerca de 20 profesores y más de 400 alumnos, sin respuesta del empleador hasta el momento que tiene cortado el dialogo con el Sindicato.
Un Sindicato con menos de un año de funciones determina ir a huelga legal ante la imposibilidad de tener soluciones al petitorio entregado a la Corporación el día 1º de octubre. Cabe hacer notar que la Corporación Educacional Echaurren se constituyó como tal el año 2017, sin fines de lucro, dejando atrás la Soc. Educacional Echaurren Ltda., adecuándose a las nuevas disposiciones legales para optar a la educación subvencionada por el Gobierno.
Este sábado 24 de noviembre se jugara la semifinal de la clasificatoria Regional del Campeonato Nacional Juvenil año 2018. Partidos se jugaran en el Estadio Municipal de Santiago Bueras
La iniciativa, que fue objeto de un amplio debate en la Sala, duplica el rango del aporte fiscal a las instituciones colaboradoras, al tiempo que impone nuevas exigencias e inhabilidades para estas, así como obligaciones y responsabilidades adicionales para el Sename.
Junto a todos sus asociados, el Sindicato de Trabajadores a Honorarios de la Municipalidad de Maipú celebró su noveno aniversario. Cena de camaradería se realizó en la Casona de Chena con un gran show que deslumbró e hizo participar a los socios presentes.
Concluye el primer campeonato Oficial de la Asociación Histórica de Maipú con campeones que comparten el titulo, con la experiencia de un año de buen futbol, con jugadores expulsados que tendrán que pensarlo mejor en ver como continúan jugando futbol de verdad, con reglas que se respetan y dejan de lado las infracciones descalificadoras. Solo quedan las fotos y por ello entregamos este álbum de la 11a fecha de la segunda rueda.