¿CUANTO SERA SU AGUINALDO DE FIESTAS PATRIAS?

Las Fiestas Patrias se aproximan en el país y con ellas revive uno de los beneficios más esperados por la ciudadanía: el tradicional aguinaldo dieciochero. Aunque este año se proyecta con montos que reflejan la compleja situación económica actual, sigue siendo un apoyo fundamental para enfrentar los gastos de las celebraciones.

Para entender cómo se distribuye este beneficio, es clave identificar las tres formas principales en que se entrega según el sector laboral o previsional. Las normativas, montos y exigencias varían de forma considerable entre los pensionados, los trabajadores del Estado y quienes se desempeñan en el ámbito privado.

Pensionados

En el caso de los pensionados, que incluyen a beneficiarios del IPS y de las AFP con garantía estatal, el sistema contempla un monto base claramente establecido. Este año, dicho estipulo alcanza los $25.280, asegurando una cobertura directa para este sector de la población.

A lo anterior se suma un incentivo económico pensado en las familias de los pasivos. Cada beneficiario recibe $12.969 adicionales por cada carga familiar debidamente acreditada hasta el pasado 31 de agosto, dinero que se paga de manera automática junto a la pensión de septiembre.

Sector Público

Por su parte, los trabajadores del sector público activo cuentan con montos diferenciados de acuerdo con sus ingresos. Quienes percibieron una remuneración líquida en agosto igual o inferior a $1.060.493 reciben un aguinaldo de $91.682.

En tanto, los empleados estatales con sueldos líquidos superiores a ese mismo umbral acceden a una cifra menor, fijada en $63.645. Este esquema busca focalizar los recursos fiscales hacia los sueldos más bajos del aparato estatal.

Sector Privado

​El pago del aguinaldo no es obligatorio por ley para las empresas privadas, a menos que se cumpla alguna de las siguientes situaciones: Esté explícitamente pactado en el contrato individual o en un contrato colectivo de trabajo o exista una cláusula tácita, es decir, si el empleador lo ha pagado de manera sistemática y consecutiva en los años anteriores, pasando a ser un derecho adquirido.




CUASIMODISTAS PEREGRINAN AL SANTUARIO NACIONAL

Maipú se viste de fe y tradición con la histórica peregrinación de Cuasimodo al Santuario Nacional, Templo Votivo de Maipú, jornada que se realiza desde 1975 y reúne a clubes de cuasimodistas de toda la Región Metropolitana que participan en sus comunas en el cuasimodo de Semana Santa.

Una marea de pañuelos blancos y amarillos volvió a teñir las calles de la Región Metropolitana este primer domingo de septiembre, cuando cientos de fieles se congregaron para dar vida a la tradicional peregrinación de Cuasimodo hacia el Santuario Nacional de Maipú. Jinetes a caballo, carretones adornados, se unieron en una masiva muestra de hermandad religiosa para “correr a Cristo”, reafirmando una de las expresiones de religiosidad popular más arraigadas del país.

La jornada comenzó en las inmediaciones del Estadio Bueras, sobre la Avenida 5 de Abril, punto neurálgico donde confluyeron tanto las cofradías locales como aquellas agrupaciones provenientes de comunas rurales más alejadas e incluso de otras regiones. Desde ese sector, la columna de devotos inició su desplazamiento a pie y a caballo hacia la explanada del Templo Votivo, luciendo sus indumentarias características compuestas por mantillas, capas y los emblemáticos tocados que cubren la cabeza del huaso en señal de profundo respeto al Santísimo Sacramento.

Esta masiva cita anual, instaurada de forma oficial en 1975, se ha consolidado con el paso de las décadas como un hito de confluencia regional indispensable. Si bien la festividad de Cuasimodo encuentra su fecha matriz durante la Semana Santa, este encuentro extraordinario en el santuario maipucino permite reunir y visibilizar a las distintas asociaciones fuera del calendario litúrgico tradicional, congregando a familias enteras en torno a la devoción.

Una vez que la columna de cuasimodistas arribó al recinto sagrado, la celebración continuó con una solemne Eucaristía que tuvo como eje central la tradicional “Oración por la Patria”. La ceremonia litúrgica congregó a líderes de cofradías y a la comunidad en un espacio de reflexión espiritual y unidad nacional, destacando la vigencia de un legado histórico que se transmite de generación en generación.

Entre gritos de júbilo y pañuelos al viento, los participantes despidieron una nueva versión de esta fiesta cultural y religiosa, reafirmando que el compromiso de “correr a Cristo” sigue más vivo que nunca en el corazón de la Región Metropolitana.




PDC-MAIPU ENVIA CONDOLENCIAS AL COMUNAL DE PS

El saludo fraternal del PDC en momentos duros del PS. Foto del recuerdo: Escalona en Maipú, año 2015 con destacados militantes locales: Jaime Hernández, Nelly San Martín, Camilo Escalona y Vesna Ferrada.

Homenaje transversal en Maipú: Democracia Cristiana, comunal Maipú, expresa condolencias al Partido Socialista por el fallecimiento de Camilo Escalona.Un acto que sobrepasa las barreras ideológicas y da un ejemplo fraternal interpartidario, manteniendo sus legítimas diferencias.

La Directiva Comunal de la Democracia Cristiana en Maipú envió una misiva oficial a la militancia y directiva comunal del Partido Socialista para expresar sus más sentidas condolencias tras el sensible fallecimiento del exsenador, expresidente del Senado e histórico dirigente político, don Camilo Escalona Medina. Este gesto de fraternidad republicana destaca el impacto transversal que la figura del líder socialista dejó en el espectro político nacional y en las comunas del país.

Desde la perspectiva de la mesa comunal de la falange, la trayectoria de Escalona es reconocida como un pilar fundamental en la historia política reciente de Chile. Su incansable vocación de servicio público y su firme convicción democrática marcaron una pauta de liderazgo enfocada en el bienestar de la ciudadanía y en la defensa institucional del país durante momentos clave de su transición y consolidación democrática.

Asimismo, la misiva relevó el rol articulador que el exmandatario del Senado mantuvo a lo largo de décadas. Su constante esfuerzo por impulsar la convergencia política fue calificado por los demócratas cristianas como un elemento indispensable para la construcción de los grandes acuerdos nacionales y el fortalecimiento sostenido de todas las fuerzas democráticas chilenas.

En el plano humano e institucional, la comunicación extendió un abrazo fraterno a los militantes socialistas de la comuna de Maipú, uniéndose al profundo dolor que embarga a la colectividad local. Este acompañamiento solidario refleja los lazos históricos de colaboración que han caracterizado a ambas fuerzas políticas en el territorio comunal a lo largo de los años.

Finalmente, el documento cierra reiterando el respeto y la admiración hacia la memoria de una figura insigne que dedicó su vida al debate legislativo y a la construcción de país. La partida de Camilo Escalona deja un legado imborrable en el socialismo chileno y en el recuerdo de quienes compartieron con él los ideales de justicia social y democracia.




ESTE SABADO SE INICIA EL HORARIO DE VERANO

La medianoche de este sábado 5 de septiembre se inicia el horario de verano en varias regiones del país; los relojes deberán adelantarse una hora para adoptar el huso horario UTC-3. La medida busca aprovechar la luz natural durante las tardes de primavera y verano.

Este sábado 5 de septiembre se concretará un nuevo cambio de hora en el territorio nacional con el retorno oficial del horario de verano. A las 23:59 horas, los relojes deberán adelantarse 60 minutos para marcar las 01:00 AM del domingo 6 de septiembre. Si bien la mayoría de los teléfonos inteligentes, computadores y dispositivos móviles realizan este ajuste de forma automática, las autoridades recomiendan revisar la configuración previa y modificar manualmente aquellos aparatos convencionales.

La modificación horaria se aplicará en casi todo el Chile continental —desde la Región de Arica y Parinacota hasta la de Los Lagos— e insular, donde en Rapa Nui e Islas Salas y Gómez el reloj avanzará a las 22:00 hora local. Por su parte, las regiones de Aysén, Magallanes y la Antártica Chilena quedarán excluidas de esta medida, ya que mantienen la zona horaria UTC-3 de manera permanente durante todo el año.

La medida del horario de verano en Chile tiene sus antecedentes en la década de 1920 y 1940, pero se implementó de forma oficial y continua a partir de 1968, bajo el gobierno del Presidente Eduardo Frei Montalva, teniendo como origen la sequía que afecto el país el año 1968, una de las sequías más severas de su historia, afectando indirectamente la generación de electricidad.

Con este ajuste se buscó alinear la rutina diaria con el incremento natural de la luz solar primaveral y veraniega, desplazando la claridad hacia las tardes. Con esta extensión de la iluminación del día se busca promover la eficiencia energética al reducir el uso de luz artificial en la tarde-noche.

La medida se encuentra regulada formalmente mediante el Decreto N° 98, marco normativo que fija el inicio del horario de verano en septiembre y establece su vigencia hasta el primer sábado de abril del año siguiente. Con esta actualización, el país inicia formalmente la transición hacia la temporada estival.




PPD MAIPU TENDRA AMPLIADO ESTE SABADO 5

La nueva directiva que preside Maribel Sotoendrá su primera reunión ampliada este sábado 5 de septiembre en la sede del PR ubicada en Portales 418.

Los temas a tratar serán propios de la contingencia, pero en lo medular, con los asistentes al encuentro se crearán comisiones para definir un plan de acción en los próximos dos años.

Insertarse y colaborar con las juntas de vecinos, sindicales y deportivos están entre las prioridades, pero también definir como detectar y buscar soluciones a inquietudes de seguridad y desarrollo local.

La hora de inicio será a las 15:30 horas




Universidad Bernardo O’Higgins: donde las oportunidades tienen rostro

Señor Director:

A 36 años de su fundación, las cifras muestran una universidad que ha crecido; sus estudiantes, profesores y funcionarios permiten comprender la dimensión humana de esa transformación.

Una reciente entrevista publicada por La Tercera al rector de la Universidad Bernardo O’Higgins (UBO), Claudio Ruff, entrega antecedentes que permiten dimensionar cuánto puede transformarse una institución universitaria en poco más de una generación. La UBO acaba de cumplir 36 años y, entre las cifras que menciona su rector, hay algunas especialmente llamativas: cuando asumió en 2011, la universidad contaba con apenas dos académicos con doctorado y hoy son cerca de 300; en ese mismo período, mientras la cantidad de estudiantes aproximadamente se duplicó, el patrimonio institucional se multiplicó por cinco. A ello se agregan el desarrollo de la investigación, la internacionalización, el fortalecimiento académico y una creciente preocupación por la empleabilidad de sus egresados, todos antecedentes que permiten apreciar una evolución institucional que va bastante más allá del crecimiento de la matrícula.

 

Mientras leía aquella entrevista pensé inevitablemente en lo que uno observa desde otro lugar de la universidad: la sala de clases. Hace pocos días llegué a la UBO alrededor de las 8:15 de la mañana. Mi clase comenzaba a las 8:30 y ya había dos alumnas esperando. Una estaba sentada al fondo, visiblemente cansada; la otra aprovechaba esos minutos frente a un pequeño computador. Les pregunté por qué habían llegado tan temprano y sus respuestas me hicieron recordar algo que los profesores nunca debiéramos olvidar. Una venía desde El Quisco y la otra desde Melipilla. Esta última se levantaba aproximadamente a las cinco de la mañana, la acercaban en automóvil hasta donde podía tomar un bus, luego debía continuar hasta el Metro y desde allí completar su recorrido hacia la universidad. Cuando a las 8:30 comienza la clase, el profesor ve a una estudiante sentada frente a él, pero muchas veces desconoce las horas de viaje, el cansancio y el esfuerzo que existieron antes de que esa joven cruzara la puerta de la sala.

 

El semestre pasado viví una experiencia parecida. Una alumna se quedaba dormida con cierta frecuencia durante la clase y habría sido muy fácil concluir que tenía poco interés, que no descansaba lo suficiente por irresponsabilidad o que simplemente no estaba comprometida. Preferí conversar con ella al término de una jornada y preguntarle qué ocurría. Sus amigas quisieron acompañarla y, naturalmente, no había inconveniente. Entonces me explicó que trabajaba en un restaurante y lavaba platos hasta tarde, por lo que algunas mañanas llegaba a clases después de haber dormido apenas unas horas. Situaciones como esas enseñan también al profesor, porque nos recuerdan que vemos al estudiante desde el momento en que entra a nuestra sala, mientras su vida comenzó varias horas antes y puede incluir trabajo, largos desplazamientos, responsabilidades familiares o dificultades que desconocemos completamente.

 

Estas historias adquieren especial significado cuando hablamos de gratuidad. El apoyo del Estado ha permitido que miles de jóvenes puedan acceder a la educación superior sin que la situación económica de sus familias constituya la barrera que fue para generaciones anteriores, pero gratuidad nunca ha significado ausencia de esfuerzo. Hay estudiantes que recorren decenas de kilómetros todos los días, combinan distintos medios de transporte, trabajan después de clases, ayudan a sus familias o comienzan su jornada cuando todavía está oscuro. El Estado contribuye financiando esa oportunidad con recursos que provienen del conjunto de la sociedad, incluidas naturalmente las propias familias de estos jóvenes, mientras cada estudiante aporta algo que ninguna política pública puede reemplazar: perseverancia, responsabilidad y la voluntad de aprovechar una posibilidad que puede modificar profundamente su futuro.

 

Hace algunas semanas tuve también la oportunidad de conversar en el programa Voces de Mando de El Periodista TV con el vicerrector de la Universidad Bernardo O’Higgins, Jorge Arias. Durante esa conversación apareció un antecedente que adquiere un significado especial cuando uno conoce historias como las de estos estudiantes: antes de ocupar una de las principales responsabilidades académicas de la institución, Arias fue alumno de la misma universidad. No se trata de presentar esa trayectoria como una medida de éxito aplicable a todos ni de suponer que cada estudiante debe aspirar a recorrer un camino semejante, sino de recordar hasta dónde puede proyectarse una oportunidad educacional cuando se combina con esfuerzo, formación y desarrollo profesional. Para quienes hacemos clases constituye además una buena advertencia: nunca sabemos realmente hasta dónde puede llegar la persona que hoy está sentada frente a nosotros.

 

En aquella conversación hablamos de pensamiento crítico, responsabilidad social, formación ética, inteligencia artificial y de los desafíos que enfrentarán las nuevas generaciones de profesionales. También abordamos el ideario de Bernardo O’Higgins, quien da nombre a la universidad, y la vigencia que mantienen valores asociados a su figura como la educación, el servicio, la responsabilidad y la preocupación por el país. Son temas que complementan muy bien la evolución descrita por Claudio Ruff, porque el crecimiento patrimonial, la incorporación de académicos con doctorado, el desarrollo de la investigación, la internacionalización y el fortalecimiento de las capacidades institucionales muestran una universidad que ha ido ampliando las condiciones necesarias para enseñar, investigar y formar profesionales preparados para un mundo que está cambiando a enorme velocidad.

 

Con el paso de estos meses he ido descubriendo, además, que esa universidad no se conoce solamente conversando con sus autoridades ni observando sus estadísticas. Como profesor la encuentro todos los días en situaciones bastante más sencillas: en mi coordinadora académica de Responsabilidad Social Universitaria, que orienta, acompaña y ayuda a resolver las dudas propias de quien debe ir conociendo una institución desde dentro; y también en una persona que, casi como un ángel que se cruzó en mi camino, me ayudó desde el primer momento a resolver un trámite que debo realizar ante el Servicio de Impuestos Internos y que, hasta hoy, todos los meses se sienta conmigo, me orienta, me corrige y me ayuda a hacer bien algo que todavía no logro resolver completamente solo. Puede parecer una situación menor, pero es justamente en esas ayudas entregadas con paciencia y buena disposición donde uno comienza también a percibir el carácter humano de una institución.

 

Esa misma disposición la encuentro en la persona que desde muy temprano abre una sala, enciende las luces y pone en funcionamiento la calefacción antes de que lleguen alumnos y profesores; en el joven de la sala de profesores que registra nuestra presencia y siempre responde con buena disposición; en el guardia que cada mañana recibe, pregunta, orienta y, con el paso del tiempo, comienza también a reconocer a quienes llegamos regularmente a hacer clases. Son funciones distintas, algunas más visibles que otras, pero todas contribuyen a que la actividad académica pueda desarrollarse con normalidad y a que quienes llegamos a trabajar a la universidad vayamos reconociendo rostros, costumbres y personas que terminan haciendo más cercana una institución que, al comienzo, naturalmente resulta desconocida.

 

También la he encontrado en profesores con más experiencia dentro de la universidad, algunos conocidos simplemente en una conversación de pocos minutos en la sala de profesores o al cruzarnos en un pasillo, que espontáneamente ayudan a resolver aquellas cosas que para quien recién se incorpora pueden parecer más difíciles de lo que realmente son. Así he aprendido mejor a manejar la intranet, a comprender procedimientos internos y a aprovechar el Aula Virtual, una plataforma que personalmente me ha sorprendido por su calidad, organización y utilidad para el trabajo docente. Nada de aquello constituye una hazaña extraordinaria, pero precisamente por eso resulta importante: una institución también se construye con personas que están dispuestas a detenerse algunos minutos para orientar a otro y permitir que haga mejor su trabajo.

 

En estos meses esa sensación de comunidad me deparó incluso una sorpresa personal que no esperaba: reencontrarme dentro de la universidad con una joven sobrina que trabaja allí y a quien fue una enorme alegría volver a ver. Puede parecer un detalle ajeno a una reflexión sobre educación superior, pero para mí terminó sumándose a una experiencia que se ha ido construyendo con muchas pequeñas situaciones, encuentros y conversaciones. Una universidad puede tener miles de estudiantes, cientos de académicos, investigadores, funcionarios y autoridades, pero para quien llega a ella por primera vez esa gran estructura comienza a adquirir rostro cuando reconoce personas, aprende sus nombres, recibe una orientación, encuentra cooperación y poco a poco deja de sentirse simplemente alguien que viene a impartir una clase para empezar a sentirse parte de una comunidad.

 

Tal vez por eso, cuando se habla del ideario de Bernardo O’Higgins y de valores como el servicio, la responsabilidad o la preocupación por los demás, no es necesario buscarlos únicamente en grandes declaraciones institucionales. También pueden reconocerse en conductas mucho más cotidianas: en quien llega temprano para que una sala esté preparada, en quien ayuda a un profesor a resolver un trámite, en quien explica una plataforma a un colega, en quien acompaña a un estudiante con dificultades o simplemente en quien recibe con amabilidad a otra persona. Quizás sea en esas expresiones sencillas donde aquello que podríamos llamar un espíritu o’higginiano deja de ser solamente una referencia histórica y comienza a percibirse, discretamente, en los pasillos de una universidad que lleva su nombre.

 

Mirados desde esa perspectiva, los 36 años de la Universidad Bernardo O’Higgins pueden contarse de varias maneras. Las cifras que entrega Claudio Ruff muestran cuánto ha crecido y se ha transformado institucionalmente; la trayectoria de Jorge Arias demuestra una de las múltiples posibilidades que puede abrir la educación a lo largo de una vida; y las historias de quienes se levantan a las cinco de la mañana para viajar desde Melipilla, llegan desde El Quisco o trabajan hasta tarde lavando platos antes de volver a clases muestran cuánto esfuerzo humano existe detrás de una matrícula universitaria. Junto a ellos están los profesores, coordinadores, administrativos, auxiliares, personal de seguridad y tantas otras personas cuyos nombres probablemente nunca aparecerán en un ranking, pero cuyo trabajo cotidiano permite que todas esas cifras, proyectos y propósitos institucionales puedan hacerse realidad.

 

En tiempos de inteligencia artificial y de transformaciones tecnológicas aceleradas, las universidades necesariamente deberán seguir desarrollando investigación, infraestructura, capacidades académicas, internacionalización y nuevas herramientas de enseñanza. La experiencia cotidiana muestra al mismo tiempo que esos avances pueden convivir perfectamente con algo profundamente humano: conocer a las personas, comprender las distintas realidades desde las cuales llegan, exigir cuando corresponde, orientar cuando es necesario y ofrecer oportunidades para que cada uno pueda desarrollar aquello que es capaz de llegar a ser. Quizás sea precisamente en ese encuentro entre crecimiento institucional, calidad académica, esfuerzo personal, servicio y comunidad donde mejor se comprende por qué, en la Universidad Bernardo O’Higgins, las oportunidades tienen rostro.

 

Christian Slater E.

Docente de pregrado, Universidad Bernardo O’Higgins (UBO).

Responsabilidad Social Universitaria.




MILLONARIO ROBO EN COLEGIO EL LLANO

Delincuentes forzaron este fin de semana (30 de agosto) puertas, destruyeron puertas de salas y pañoles, robando una veintena de computadores y herramientas por un valor cercano a los 80 millones de pesos. El Colegio El Llano esta ubicado en el corazón de la Villa Cuatro Alamos.

Son otros tiempos, de los excolegios municipalizados que hasta el penúltimo año municipalizado tenían guardias nocturnos, hoy solo cámara de un alt5o costo mensual y sus resultados no solo en este colegio, sencillamente no prestan el servicio requerido ya que esa noche ni siquiera se detectó el corte de energía eléctrica. que debió preocuparlos.

Apoderados que no desean ser identificados por temor a los delincuentes, indican que descerrajaron la puerta de acceso, rompieron puertas y ventanas para aproximadamente 18 computadores, herramientas del pañol, dejando a los alumnos y docentes sin una herramienta fundamental: el computador.

Las estimaciones sobre el valor de reposición suman cerca de 80 millones de pesos, tema que, en este nuevo sistema de dependencia de los Servicio Locales de Educación Pública, SLEP, se ve muy lejana una reposición.

Este robo complicara a unos 200 alumnos, que verán interrumpido sus estudios o al menos no contaran con la implementación necesario para un buen cometido educacional.

¿Habrá que recurrir a las completadas, choripanadas y rifas?, es decir que sean los apoderados quienes resuelvan este tema de implementación.

Los apoderados están indignados por la falta de seguridad del colegio y sus hijos escolares; aunque han criticado duramente al SLEP en sus pancartas, los apoderados  esperan rápidas soluciones de parte, ojala con intervención del Gobierno por el bien de los alumnos y la educación maipucina.




¿PREPARANDO EL TERRENO PARA OTRO ESTALLIDO SOCIAL?

CARTA AL DIRECTOR

A casi siete años del estallido social de octubre de 2019, hay señales que deberían preocuparnos.

Afiches atribuidos a los denominados Grupos de Acción Popular (GAP) han comenzado a aparecer en las inmediaciones de varios liceos emblemáticos de Santiago. Sus mensajes no llaman simplemente a protestar: hablan de “rebelión”, “lucha revolucionaria” y de destruir las estructuras que, según ellos, sostienen un sistema “injusto y cruel”.

 

¿Casualidad? Difícil saberlo.

 

Lo que sí resulta llamativo es el lugar escogido: precisamente los liceos que durante años han sido escenario de tomas, barricadas, enfrentamientos y episodios de violencia. No son espacios cualquiera. Tienen capacidad de movilización y, como quedó demostrado en 2019, pueden convertirse en el punto de partida de conflictos de alcance nacional.




“CLAUDITO EL FARÁNDULERO” SUMO SU FOTO NUMERO 150 CON CECILIA BOLOCCO

“Claudito el Farandulero”, cuyo nombre real es Claudio Sánchez, es un conocido personaje y vecino de la comuna de Maipú que se ha ganado el cariño de la comunidad.

Claudito el farandulero es un joven maipucino de 30 años, conocido personaje y vecino de la comuna de Maipú, que se ha hecho popular a nivel local gracias a su simpatía y su enorme entusiasmo por el mundo del espectáculo.

Su pasatiempo principal —y por el cual se ganó el apodo— consiste en recopilar fotografías junto a figuras públicas, rostros de televisión, políticos y destacados artistas que forman parte de la escena nacional. Este año cumplió uno de sus sueños, compromiso adquirido el año recién pasado: lograr una foto con la Reina de Chile, la ex Miss Universo Cecilia Bolocco, tema que lo tiene feliz en su foto número 150 con artistas connotados, que espera llegar a 200 a fines de este año 2026

 

Claudito es un apasionado de los medios de comunicación y su gran aspiración pública es poder desempeñarse algún día como panelista en un programa de televisión.

Quienes lo conocen en Maipú lo describen como un joven muy esforzado, hincha de Universidad Católica, amante del reggaetón y muy cercano a su familia, destacando siempre por su perseverancia para cumplir sus metas.




PEÑA FOLCLORICA EN APOYO DE MILITANTE DC

Para este sábado 29 de agosto la Corporación Sol de Maipo tiene en su programa de ayuda solidaria realizar una Peña Folclórica para acudir en ayuda de una militante del PDC que perdió su casa en incendio.

Fernando Ahumada, presidente del comunal Maipú del PDC hace un llamado a la militancia de Maipú a participar de un evento solidario a realizarse en la Casa Central del PDC, ubicada en Av. Bernardo O´Higgins1460 a partir de las 17:00 horas.

La jornada se realizará en el auditórium de la sede nacional, lugar donde se presentarán diferentes grupos folclóricos, cantautores y solistas, todos con ganas de mostrar solidaridad con una militante que sufrió el incendio de su casa.

Quienes concurran podrán apoyar adquiriendo comidas típicas, bebidas y otros embelecos, cuyos ingresos serán para Pamela Silva, quien sufrió el incendio de su casa.