Incendios en residencias de adultos mayores: una tragedia anunciada.

Señor Director:

Los recientes incendios en residencias de adultos mayores han vuelto a evidenciar una falla estructural que Chile no puede seguir ignorando. Los Establecimientos de Larga Estadía (ELEAM) alojan personas con movilidad reducida, dependencia severa y deterioro cognitivo, pero operan bajo estándares de seguridad contra incendios que no corresponden a su nivel de riesgo. La normativa sanitaria solo exige un certificado genérico, sin parámetros técnicos, sin detección automática, sin alarma audible y sin control de materiales combustibles.

El Servicio Médico Legal confirma la gravedad del problema: el 40% de las muertes por incendios estructurales en Chile corresponde a personas mayores de 65 años, precisamente grupo etario que habitan estos recintos. Y el catastro del MINSAL tras la tragedia de Pitrufquén reveló sumarios previos, autorización en trámite y un sistema que permite que establecimientos con brechas críticas sigan funcionando mientras “regularizan” su situación.

Chile exige sistemas integrales de protección contra incendios para hospitales, aeropuertos y algunas edificaciones estratégicas, pero no para los ELEAM, donde la evacuación es asistida y cada minuto define la vida o la muerte. Las tragedias de Chiguayante en 2018 y Pitrufquén recientemente no fueron accidentes inevitables: fueron el resultado de una regulación insuficiente.

Es urgente que el país incorpore estándares mínimos obligatorios de seguridad contra incendios en todos los ELEAM, no solo en los nuevos. La vida de nuestros adultos mayores no puede seguir dependiendo de un trámite sanitario.

Rodrigo López Ortiz

Presidente Directorio – Asociación Nacional de Protección Contra Incendios – ANAPCI Chile