LA DC POR SIEMPRE.RECORDANDO 69 AÑOS DE HISTORIA

Por Francisco Pincheira Peña

En agosto del año 1967 abracé la Falange jurando con 17 años como militante del PDC, inmediatamente me nombraron presidente de la base juvenil “Avance del Mañana” en la populosa comuna de San Miguel; muchos años más tarde y ya residente de Maipú, me encontré con algunos de los muchachos que fundamos esa juventud, Leónidas Carvajal, Sabina Moreno, Manuel Romero entre otros.

El partido crecía a los pies del Radomiro Tomic, y ya en ese entonces fue la primera crisis al separarse primero la Izquierda Cristiana con Rodrigo Ambrosio y luel el MAPU con Jacques Chonchol a la cabeza, pero la tozudes nos obligó a quedarnos en el partido que nos había dado tantas alegrías, como la reforma agraria, la ley de juntas de vecinos, la construcción del metro, la junta de auxiliar de becas entre muchos otros logros que hasta hoy perduran.

Miles de chilenos abrazaron el partido, logrando ser el de mayor envergadura en Chile; el golpe militar nos pilló aún dolidos por la elección perdida por Radomiro, las divergencias internas hicieron crisis durante los años 80; ya en Maipú, como dirigente sindical, tuve una importante participación en FESIMA.

Transcurría el año 86, el partido se estaba recomponiendo y logré contactarme en la Plaza Mayor de Maipú con Herman Silva y tuve la primera conversación para abrir líneas en ese tiempo con el joven Octavio Burotto, quienes junto a otros jóvenes repartía panfletos en la Plaza Mayor.

En los años 80 a 90, asistimos al Teatro Caupolicán y escuchamos a nuestro líder Eduardo Frei M., donde bosquejaba en su discurso la unidad social y política del pueblo donde cabria toda la oposición al Dictador.

En el intertanto en Maipú crecían los primeros lotes o tendencias, lo singular es que en Maipú nació la Concertación de Partidos por la Democracia, grandes articuladores como Herman Silva o Héctor Canales que a propósito había hecho una importante labor con los jóvenes secundarios, Campusano, Donoso, Barahona, Osorio y muchos más que no recuerdo lograron dar vida joven al partido, por otro lado las diferentes formas de hacer partido dieron nacimiento de tendencias , una liderada por Mario Ortiz, otra por Herman Silva, otra por Héctor Canales y la naciente tendencia colorina lideradas en ese tiempo-en Maipú- por Humberto Salas y José “Pepe” Ruiz entre otros.

Poco aportó el Congreso Ideológico de la DC que fijó el domicilio político en la centro Izquierda, el partido se partió en varias facciones situación que aprovechó la UDI para quedarse con más de un millón de votos de la DC con un discurso populista cuyas banderas hoy lo tiene el PDG, mientras tanto la DC se fue jibarizando dejando en el olvido los cientos de proyectos que lograron los diputados Dupre y Pareto en sus diferentes tiempos.

La presencia en la Unión Comunal de juntas de vecinos arrebatada dirigentes cercanos a la dictadura mediante procesos democráticos. En esta instancia la DC logro colocar a 7 militantes de 10 y floreció el Partido; en el ámbito deportivo se logró el Consejo Local de Deportes, que aglutinaba a miles de deportistas, el Colegio de profesores y las juntas de vecinos, todas integradas por algún demócrata cristiano.

En el en el año 90 y luego de la participación de Gabriel Valdés, se logró unificar la centro izquierda, pero el ala conservadora del Partido se alejó definitivamente hasta hoy que el partido luego de ser el más grande de Chile esta minimizado a un 4 por ciento de militantes.

No es bueno buscar culpables, quizás en un comienzo fue el grupo de los ocho presidentes de bases que tuvieron una firme confrontación con Herman Silva, o quizás el grave error del camino propio con Goic o Yasna.

Hoy día el Partido en Maipú está extinguido, no hay voluntad y muchos siguen a ídolos de barro que solo aportan división. En mi opinión hay tres gestiones que urgen para salvar Maipú:

1º: Colocar el Partido delante que los intereses particulares,

2º: La voluntad política de sentarse a conversar en serio sin colocar puestos,

3ª:  Seguir el lineamiento de buscar elementos nuevos y participar en las organizaciones sociales y por sobre todo entender porque se está en el Partido, es decir adoctrinarse, de lo contrario estamos en la UTI.

Este año cumplo 58 años en mi amada DC, este miércoles cantare en el aniversario al igual que en aquel Agosto del 67, la DC por siempre y feliz aniversario.

Francisco Pincheira Peña




53 AÑOS DE UNA MENTIRA

Sr. Director:

Durante 53 años, sectores de la izquierda, organizaciones de derechos humanos y gran parte del mundo político y académico presentaron a los chilenos como una verdad indiscutible que Bernarda Vera había sido detenida, ejecutada y hecha desaparecer por militares en 1973. Su nombre ingresó al Informe Rettig, al Museo de la Memoria y al listado oficial de detenidos desaparecidos. Sobre ese caso se construyeron discursos políticos, publicaciones, indemnizaciones, procesos judiciales y condenas. Durante más de medio siglo, cualquier persona que se atreviera a cuestionar esa versión era inmediatamente descalificada, estigmatizada o acusada de negacionista.

 

Hoy, un examen de ADN con una certeza superior al 99,9999% confirmó que Bernarda Vera estaba viva y residía en Argentina.

 

La magnitud de este hecho no admite eufemismos. Una mujer que durante décadas figuró oficialmente como detenida desaparecida nunca estuvo en una fosa clandestina. Nunca fue una desaparecida. Mientras en Chile su nombre seguía siendo utilizado como uno de los símbolos de las violaciones a los derechos humanos atribuidas al régimen militar, ella desarrolló su vida al otro lado de la cordillera.

 

Y el silencio de quienes durante años levantaron este caso como una verdad absoluta resulta tan estruendoso como revelador. ¿Dónde están hoy los organismos de derechos humanos? ¿Dónde están los dirigentes políticos que durante décadas utilizaron este nombre en discursos y campañas? ¿Dónde están el Museo de la Memoria y quienes exigían aceptar sin cuestionamientos cada versión oficial? Ninguno parece dispuesto a asumir la responsabilidad política, moral e histórica que implica un error de esta magnitud.

 

Pero en esta historia hay un nombre que no puede quedar en el olvido: el teniente coronel Hugo Guerra Jorquera. Murió privado de libertad en Punta Peuco tras haber sido condenado en una causa relacionada con la desaparición de Bernarda Vera. Él ya no podrá escuchar explicaciones, ni disculpas, ni ver cómo la historia que sustentó ese caso cambia de manera tan radical. Su familia tampoco recuperará los años perdidos ni el peso de una condena que lo acompañó hasta el final de su vida.

 

Durante décadas se instaló la idea de que cuestionar un caso era un atentado contra los derechos humanos; que exigir pruebas era una forma de negacionismo y que toda duda era moralmente inaceptable. Sin embargo, los derechos humanos no pueden defenderse sobre relatos inamovibles ni sobre verdades que se niegan a ser revisadas cuando aparecen nuevos antecedentes. La justicia exige convicciones, pero también exige la humildad de corregir cuando la evidencia demuestra que una historia no ocurrió como se sostuvo durante más de cincuenta años.

 

Este caso abre una interrogante que nadie debería intentar censurar: si un expediente de esta relevancia terminó demostrando que la supuesta víctima estaba viva, ¿cuántos otros casos merecen ser revisados con el mismo rigor? Esa pregunta no debilita la justicia; por el contrario, la fortalece. Lo que realmente la debilita es la negativa a revisar aquello que durante décadas fue presentado como una verdad absoluta.

 

Durante más de medio siglo, ancianos militares fueron perseguidos con una severidad que muchos consideran desproporcionada, mientras la violencia política de las organizaciones armadas de izquierda fue relegada a un segundo plano en buena parte del relato público. Al mismo tiempo, se consolidó un discurso que, para muchos, nunca admitió errores, nunca aceptó matices y rara vez practicó la autocrítica cuando los hechos desafiaban las certezas instaladas.

 

Hoy quienes construyeron y defendieron ese relato tienen la oportunidad de reconocer que se equivocaron. Pero probablemente no lo harán. No porque falten pruebas, sino porque admitir un error de esta magnitud significaría aceptar que durante 53 años se sostuvo como verdad una historia que la evidencia científica terminó desmintiendo.

 

Jorge Ravanales Arriagada

 




VEHICULO CHOCA CON UN GRIFO EN IRARRAZABAL.

Un vehículo que transitaba por Irarrázaval al llegar a Cumbres Blancas en un desvió de la conducción impacto a un grifo, alarmando a los vecinos del sector.

Los vecinos argumentan que esta situación pudo ser prevenida porque han solicitado muchas veces reductores de velocidad (Lomo de Toro. Hemos enviado varias solicitudes para colocar lomos de toro, nos señala una vecina, que permitan que los vehículos que circulan por este sector no estén siempre propensos a un accidente o como paso con una vecina que sufrió el impacto de un vehículo en la reja de su casa.

Del sector señalan que esas calles que se transforman en alternativas viales en la mañana y en la tarde luego de las jornadas laborales, pero su velocidad presenta un peligro para la seguridad de los vecinos del lugar, quienes han solicitado al municipio, con argumentos y material gráfico, lo necesario de instalar reductores de velocidad para evitar no este tipo de accidentes, sino que para proteger a los vecinos que circulan por esas calles y veredas aledañas.

Esto no es nuevo, ocurre en muchos lugares de la comuna, sobre todo en sectores donde hay niños que se dirigen a sus colegios, que son los más propensos a sufrir impactos fatales.

Otro tanto reclaman que los pasos de cebra duran muy poco, agregando que si utilizan pinturas baratas deben pintar cada tres meses para mantener la seguridad a los niños, adultos mayores y vecinos en general.

Al lugar del gripo se hizo presente patrulleros de prevención ciudadana que en su labor solo pueden avisas a la central para que informen a los técnicos de Smapa con el fin que concurran a cubrir la emergencia informada pasada las 08:30 de este martes 28.




CAMPAMENTOS: PLAN DE DESALOJO EN 19 MESES

Alcalde de Maipú da a conocer operativo para terminar con campamento o tomas colindantes con el eje Av. Pajaritos con Camino a Melipilla, sector nor-oriente de esa intersección.

El trabajo lo define en cuatro etapas para desalojar del lugar 509 casas u hogares, los cuales serán notificados oportunamente. El desalojo se inicia en el mes de octubre próximo y concluye 6 meses ante de las elecciones de alcalde y concejales a efectuarse el 29 de octubre de 2028.

El desalojo afecta a los campamentos denominados: Latinoamericano, Ferrocarril Vicente Reyes, este último a desalojado en dos etapas.

Se estima que como en situaciones similares anteriores se contara con la fuerza pública: Carabineros y la PDI para elaborar la planificación estratégica con el delegado presidencial, la Fiscalía Regional y los equipos municipales pertinentes.

EL ORGANIGRAMA DE DESALOJO

De acuerdo a los antecedentes el plan sería el que sigue:

  • Octubre 2026: Recuperación Campamento Latinoamericano, 140 hogares.
  • Abril 2027: Recuperación Campamento El Ferrocarril, 113 hogares.

–     Octubre 2027: Recuperación Campamento Vicente Reyes Etapa 1, 128 hogares.

–     Abril 2028: Recuperación Campamento Vicente Reyes Etapa 2, 128 hogares.

La medida alcaldicia busca recuperar espacios estratégicos de la comuna, realizando un proceso ordenado, con acompañamiento social para las familias afectadas con esta medida, plan que es parte de otras medidas como las intervenciones realizadas en los campamentos El Trébol y Santa Marta, lugar donde se planifican proyectos de paisajismo y áreas verdes.