MUNICIPALIDAD, TRABAJADORES, CLIMA LABORAL:
Columna sin IA, solo con las imperfecciones de IA= Inteligencia artesanal.
La Municipalidad de Maipú, es la organización con mayor cantidad de trabajadores en la comuna superando los tres mil, una realidad que obliga, dado a la diversidad e importancia de los servicios que presta , a una preocupación especial sobre la vida de las personas que son los responsables directos en satisfacer eficientemente las necesidades que demanda la comunidad , sin embargo, hay signos claros que existen falencias profundas en construir un clima laboral óptimo, un tema muy delicado que afecta no sólo a los/las trabajadore/as, sino al municipio, y por consiguiente a la comunidad.
La percepción de lo señalado precedentemente nace de situaciones muy simples que paso a explicar:
Cada vez que me dirijo a Prensa Local y posteriormente al centro de la comuna, me encuentro con excompañeros/as de trabajo del municipio, que con mucho cariño se acercan a saludarme y preguntar sobre la vida de pensionado, estableciendo una grata conversación referida a muchos temas municipales del pasado y presente. En esos intercambios pregunto algo que siempre me preocupó mientras fui presidente de la Asociación de funcionarios/as de SMAPA: ¿Cómo está el clima laboral? Lamentablemente, la inmensa mayoría, expresan con mucha desazón y en forma rotunda, que es muy malo.
Se me viene a la memoria que, hace más de 20 años, desde la Asociación de Funcionarios de SMAPA se solicitó a la administración de esa época realizar un diagnóstico, contratando a una empresa especializada, con el objetivo que se determinara el grado bueno, regular o malo del clima laboral en nuestra sanitaria. No fue sorpresa que la administración, en reunión donde no estuvimos presente, comunicara que se efectuaría un diagnóstico del clima laboral en el municipio, pero exceptuando al SMAPA. Después del reclamo respectivo, que no amerita comentar, se realizó la encuesta a todo el personal, sin que nunca pudimos conocer el resultado.
Teniendo claro que mi “encuesta” es exigua de acuerdo con el universo de trabajadores/as del municipio, pero repitiéndose la misma opinión negativa a través de muchos años, creo que el municipio debiera tener conocimiento real sobre la percepción de sus trabajadores/as respecto del clima laboral en el cual desempeñan sus funciones.
Revisando la opinión de diferentes expertos sobre la importancia del clima laboral, llego a la convicción, después de muchos años sin que a las diferentes administraciones municipales les haya interesado, que es necesario hacer un llamado a las autoridades y trabadores/as con el objetivo de hacer los esfuerzos dirigidos a obtener conocimiento cabal sobre un tema tan sensible y simple, como preguntarse sobre la forma en que los funcionarios/as “viven” su mundo laboral.
Es extraño que el municipio, a través de la unidad de Recursos Humanos, no se haya preocupado, por décadas, de instruir, verificar y evaluar los siguientes factores en el ámbito del quehacer laboral que inciden en un buen clima.
– ¿Los jefes apoyan y guían en lugar de solo vigilar?
– ¿La opinión de los/as funcionarios/as son tomadas en cuenta?
– ¿Existe tolerancia y buen trato en todos los niveles?
– ¿Se valora el esfuerzo y reconocen los logros individuales y grupales?
– ¿Oportunidades claras de capacitación, aprendizaje?
– ¿Confianza para tomar decisiones sin supervisión excesiva de las jefaturas?
– ¿Espacios físicos óptimos y preocupación por medir el hacinamiento en las instalaciones?
Son solo algunos aspectos que deberían ser motivo de preocupación por parte de la administración, teniendo como objetivo cumplir con los beneficios que genera un buen clima laboral, de acuerdo con lo que señalan los expertos y que se indican a continuación:
Un buen clima laboral, en síntesis, permite un mejor desempeño de las personas y satisfacción con el trabajo realizado; se alcanzan más fácilmente las metas propuestas; el comportamiento de las personas en las organizaciones se ve directamente afectado en forma positiva por el medio que los rodea; fomenta la participación de los trabajadores, el compañerismo, fortalece la cultura organizacional y las personas realizan sus actividades con mayor motivación.
Después de revisar varias definiciones de clima laboral, cito una que creo reúne con simpleza el concepto.
“el conjunto de condiciones psicológicas, emocionales y sociales que caracterizan a una organización y determinan cómo los empleados perciben su entorno de trabajo”.
Para terminar, lamentablemente me es necesario mencionar que al regresar a la pregunta ¿cómo está el clima laboral? a mis excompañeros de trabajo y cuál es el factor que más afecta, la respuesta mayoritaria está relacionada con cierta prepotencia y arrogancia de jefaturas, entendiéndola como expresión de muchos matices; lo que aumenta la preocupación y la necesidad de abordar el problema considerando su relevancia y afectación directa en la calidad de la atención y servicios prestados para satisfacer las múltiples necesidades de la comunidad.
Pedro Alexi Aguirre Moya