Soldados conscriptos reciben el histórico corvo en su día

En una emotiva jornada marcada por la tradición y el reencuentro familiar, el Ejército de Chile realizó la ceremonia central de Entrega de Corvos a los Soldados Conscriptos en el Regimiento de Infantería N.°1 “Buin”. La actividad, enmarcada en la conmemoración del Día del Soldado Conscripto, reunió a altas autoridades militares, familiares y jóvenes uniformados, replicando un rito que se extendió de manera simultánea en diversas unidades e instituciones a lo largo de todo el territorio nacional.

Durante el acto, se dio lectura a un mensaje enviado por el Comandante en Jefe del Ejército, General de Ejército Pedro Varela S., quien extendió un saludo a los miles de jóvenes que cumplen con su Servicio Militar Obligatorio (SMO) desde Putre hasta Tierra del Fuego. La máxima autoridad castrense destacó la valiosa capacidad profesional y vocación de los conscriptos, enfatizando que el proceso constituye una alta responsabilidad asumida no solo con el Estado, sino especialmente con las familias que confían el cuidado y formación de sus hijos a la institución.

 

El reconocimiento al mérito civil y militar tuvo un espacio destacado con la entrega del “Parche Bayoneta”, distinción otorgada a aquellos soldados que sobresalieron por su esfuerzo, disciplina y espíritu combativo durante el exigente período de instrucción inicial. Asimismo, se procedió a la entrega de diplomas de reconocimiento para galardonar a los conscriptos que alcanzaron las más altas calificaciones de su promoción, premiando su perseverancia y dedicación en el aprendizaje de las destrezas institucionales.

 

Uno de los momentos de mayor solemnidad y recogimiento de la jornada se vivió con el tradicional toque de silencio. Este homenaje se rindió en memoria de los camaradas fallecidos en la Tragedia de Antuco, recordando con profundo respeto a aquellos jóvenes que ofrendaron sus vidas en el cumplimiento del deber. Posteriormente, el Coronel Rodrigo Orellana S., Comandante del Regimiento “Buin”, se dirigió a los presentes para recordar el significado de este 18 de mayo, relevando el compromiso de quienes visten el uniforme de la patria.

 

La mística militar alcanzó su punto culmine con la bendición y entrega del corvo, arma blanca que simboliza una alta responsabilidad que va más allá del combate. Los conscriptos realizaron una promesa solemne, reafirmando su voluntad de actuar con honor, lealtad y disciplina en cada misión encomendada. Para jóvenes como Vicente Núñez, oriundo de Rancagua, y José Salazar, proveniente de Tucapel, recibir esta arma representa un profundo orgullo y el impulso necesario para proyectar una carrera profesional ingresando a la Escuela de Suboficiales.

 

La ceremonia concluyó con un impecable desfile militar que fue seguido con atención y orgullo por los familiares presentes. Padres y madres manifestaron su felicidad al ver los logros y la transformación de sus hijos tras los primeros meses de instrucción. Entre la satisfacción de los asistentes y el firme compromiso de los jóvenes, la Entrega de Corvos consolidó el inicio de una nueva etapa para este contingente, caracterizada por el fortalecimiento del espíritu de cuerpo y el amor a la patria.